Hubo que madrugar esta vez. El del mediodía es un horario atípico para los futbolistas y cuerpo técnico, pero también para los hinchas. Pero eso poco les importó a los argentinos, que desde muy temprano coparon las inmediaciones del imponente Dallas Stadium, que lucirá repleto con más de 70.000 almas. La apertura de puertas se anunció tres horas antes del inicio, aunque desde antes ya se divisaban camisetas de Argentina. El denominador común, igualmente, era la falta de entradas.Tampoco faltaron los que se acercaron hasta la nariz del estadio para mendigar o conseguir una butaca en el imponente estadio que es la nave nodriza de este Mundial 2026. Con carteles, a viva voz y hasta con mensajes a través del celular o redes sociales, los fanáticos de la Albiceleste intentaban hasta último momento.Una vanidad: la Scaloneta genera cosas que no provocan otras selecciones. En los argentinos y también en los extranjeros. Parte de la explicación es la presencia de Lionel Andrés Messi, por supuesto. Por ejemplo, en Dallas se observaron a muchos mexicanos y estadounidenses con la camiseta del rosarino, tal como había pasado en Kansas City.Y después asoma la pasión, eso que sorprende hasta el propio mandamás de la FIFA, Gianni Infantino. Hubo color y muchísimo calor en la previa del duelo ante Austria. También cientos de banderazos improvisados, con bombos y algunas bengalas. "Somos 16 personas. Venimos de Buenos Aires, de Zona Sur. La mayoría son hijos, nietos y yernos; y un médico amigo que me salvó la vida porque tuve un ACV hace un tiempo. Tengo 78 años. Es mi primer Mundial. Es la mejor plata invertida de mi vida", cuenta el Nono Alberto, bastón en mano. "Está toda la familia. Tuve que poner presión para armar el viaje y prendió. Es una aventura solo de hombres", suma el hijo Germán."Vengo de Reconquista, cuna de campeones como Batistuta, Comizzo y otros más. El partido en Kansas estuvo buenísimo. Se vivió una fiesta por la demostración de Messi. Tiene 10 soldados que lo acompañan", analiza Luis, vestido de Cacique. "Estuve en 1994, 1998 y 2014, y ahora acá con mi mujer e hijos. La hinchada argenta tiene mística. Lo mismo que la Scaloneta. Scaloni tiene eso del interior de armar grupo. Podemos aspirar a cualquier cosa".Con una bandera especial llegó una hincha desde Ramos Mejía: tenía dibujos de Messi, de asados, de medialunas, de mates, de sifones de soda, de potes de dulce de leche y más. "La vi en internet, me gustó y la hice. Tengo mucha ansiedad porque es mi primer partido de Mundial. Dejé a mis nenas en el país, Faustina y Guadalupe; ellas me alentaron para que pueda cumplir el sueño", explica.El humorista y actor Roberto Moldavsky se vistió de cholulo y le pidió una foto al alemán Bastian Schweinsteiger, que se metió entre medio de los argentinos que lo reconocieron al instante. "Le puse los cuernitos. "Se parece a Darío Sztajnszrajber", le dice con picardía a Clarín. Y sigue: "Creo que De Paul, el cordobés Cuti y el Dibu son los más graciosos de la Selección; es un grupo bastante fuerte. Me encanta este grupo. Lo que estamos viviendo es un idilio que está bárbaro. Venimos tranquilos, nos caen bien hasta las publicidades que hacen. Si siguen, y hay un gesto de Clarín, me quedo hasta el final".La Scaloneta va en busca de su segundo paso en el Mundial. Afuera, en las calles y en las tribunas, el juego se puso en marcha desde la primera mañana en Dallas.
Dallas, una invasión albiceleste: los hinchas de la Selección buscan entradas y sueñan en el Mundial 2026
Hubo el triple de fanáticos en las afueras del estadio, donde la reventa iba por encima de los 2.000 dólares.Historias por doquiera y un denominador común: Lionel Andrés Messi.Mirá el video.











