El riesgo país argentino volvió a bajar este lunes 22 de junio y profundizó el clima de mayor apetito por los activos locales. El indicador que mide la sobretasa que pagan los bonos argentinos frente a los títulos del Tesoro de Estados Unidos se ubicó en torno a los 422 puntos básicos, con una caída cercana al 1,6% respecto del cierre anterior.

La nueva baja tiene lugar en una jornada marcada por otra señal relevante para el mercado: el Gobierno habilitó la toma de deuda pública por hasta US$5.000 millones bajo jurisdicción de tribunales de Nueva York. La medida fue oficializada a través del Decreto 478/2026 y autoriza operaciones de financiamiento con entidades financieras internacionales, respaldadas parcialmente por organismos multilaterales de crédito.

El dato no es menor. La caída del riesgo país mejora la lectura de los inversores sobre la deuda argentina y, al mismo tiempo, reduce el costo teórico de financiamiento. En ese contexto, la autorización para tomar préstamos externos aparece como una herramienta para reforzar el programa financiero del Tesoro y cubrir vencimientos sin depender exclusivamente de compras de dólares en el mercado o del Banco Central.

Vale considerar que la decisión del gobierno llega en un momento en el que los bonos argentinos vienen mostrando una mejora sostenida. El riesgo país había comenzado junio cerca de los 490 puntos y este lunes volvió a acercarse a la zona de 420 puntos, niveles que no se observaban desde 2018.