Abelardo De la Espriella ha ganado las elecciones colombianas según los resultados del preconteo, aunque la diferencia con el candidato izquierdista Iván Cepeda es tan estrecha (0,95 puntos) que el oficialismo se ha negado a reconocer su victoria hasta conocer el resultado del escrutinio legal definitivo. Se trata de un ‘outsider’ en toda regla. De La Espriella, apodado el "tigre", jamás ha ocupado cargo público ni político alguno. No por ello era un desconocido en Colombia. Todo lo contrario, es un habitual de todo tipo de programas televisivos y radiofónicos desde hace más de dos décadas gracias a su verbo suelto y a un punto de excentricidad que a veces se descontrola. Llegó a decir en uno de esos programas que el ajiaco, un plato tradicional del país cafetero, es un “potaje carcelario”. Como si alguien en España dijera que la paella es comida de prisión, básicamente. Ese punto de irreverencia, de maestro de ceremonias, de desenfado, con notas de vallenato y de acordeón frenético, un aroma compartido con Petro —y que muchos comparan con el del presidente argentino Javier Milei— le ha hecho ganarse el favor de un sector de los colombianos. De La Espriella no canta rock en un escenario como el líder del país austral, le da una vuelta hacia algo más técnico: canta ópera porque tiene nociones de tenor. De la Espriella ha hecho campaña apoyándose en las redes sociales y no son pocos los analistas que consideran que su buen desempeño en el mundo digital ha sido lo que le ha dado ese plus necesario para imponerse por la menor diferencia en puntos porcentuales de la historia de las segundas vueltas en Colombia. TE PUEDE INTERESAR Sus mensajes en TikTok y YouTube han sido tan claros y meridianos como en sus discursos: nada de medias tintas, mano dura —quiere construir diez megacárceles en Colombia al estilo de las prisiones del salvadoreño Nayib Bukele— liberalizar aún más una economía ya de las más desreguladas de América Latina y medidas de moral conservadora. Está en contra del aborto, de la adopción monoparental y la eutanasia, aunque asegura que respetará los fallos judiciales que mantienen esos derechos. Con eslóganes pegadizos, un verbo frenético y mucho carisma, ha logrado hacerse con la presidencia a la espera del escrutinio definitivo a pesar de ser un outsider —no ha ocupado cargo político alguno durante su vida laboral— y de la polémica que siempre le acompaña por haber defendido como abogado a algunos de los paramilitares, mafiosos y corruptos más célebres del país, incluido Álex Saab, testaferro del líder venezolano Nicolás Maduro, que recientemente fue extraditado por el Gobierno interino de Delcy Rodríguez a EEUU para ser procesado por lavado de dinero. Asegura que dejó de ejercer la defensa en 2019 precisamente cuando se enteró de sus vínculos con Maduro. TE PUEDE INTERESAR “La ética no tiene nada que ver con el derecho”, ha defendido a lo largo de los años, generando polémica, aunque recientemente dijo que el significado de esa frase apunta a distinguir entre normas jurídicas y valores personales. Apoderó igualmente hace tres lustros a Carlos Rodríguez, un concuñado de Petro. De hecho, no siempre habló mal del actual mandatario. Cuando su familiar era su cliente, el abogado aseguraba que Petro era “un hombre honesto, que ha desenmascarado y perseguido a las mafias del distrito”, refiriéndose a Bogotá, ciudad de la que el hoy líder colombiano era alcalde. No solo es abogado, sino que es muy cercano al sector privado porque él mismo tiene varias empresas, entre ellas una de vino, otra de ingeniería civil y otra de prendas de vestir. El candidato es un amante de alta costura y suele aparecer en público con trajes impolutos hechos a medida. TE PUEDE INTERESAR Sus propuestas son claras. En seguridad quiere reinventar el programa de Seguridad Democrática de Uribeapoyado en un Plan Colombia 2.0, es decir, en la asistencia de EEUU para atacar a los narcoparamilitares y a las guerrillas. Washington no ocultó en ningún momento que De La Espriella era su favorito. Los congresistas latinos de Miami lo han apoyado frontalmente desde hace semanas y no se moverían tan explícitamente sin el beneplácito de su líder, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio. "A nuestros aliados internacionales les digo que Colombia vuelve a ser una democracia firme, confiable y respetable. Volveremos a ocupar nuestro lugar entre las naciones. Volveremos a fortalecer nuestras relaciones con todos los países que respetan la democracia. Seremos un socio serio, un aliado leal y una voz firme en defensa de la libertad del continente", señaló De la Espriella. Uno de los primeros en felicitarle personalmente por vía telefónica fue Donald Trump. El presidente estadounidense apoyó la campaña del abogado decididamente mediante tres mensajes en redes sociales durante la campaña de cara a la segunda vuelta. Colombia volverá con De la Espriella a ser uno de los máximos y más cercanos aliados de EEUU en el mundo, como fue durante décadas antes de la victoria de Petro que, más allá de las profundas diferencias e incluso de los encontronazos que ha tenido con Trump, no ha querido romper con Washington y ha mantenido importantes vasos comunicantes entre los dos países. De La Espriella asegura que acabará con las más de 300.000 hectáreas de coca haciendo uso de fumigación aérea, algo que es tabú para la izquierda colombiana, y empleará políticas de mano dura similares a las del salvadoreño Nayib Bukele, otro de sus referentes. TE PUEDE INTERESAR Opinión Quiere bajarle los impuestos a las empresas, hacer un fuerte ajuste fiscal —aunque manteniendo subsidios clave— y desandar la polémica estrategia de Petro de alejar al país de la explotación de petróleo. Su visión es la opuesta: fomentar el fracking y asumir nuevos contratos petroleros. Esas propuestas lo llevaron a ganar sorprendentemente la primera vuelta imponiéndose a su rival en la derecha, Paloma Valencia. Sin embargo, en la sala donde la senadora admitió su derrota no había abatimiento, sino que entre la mayoría de asistentes había apenas una pequeña decepción y algunos incluso no disimulaban un tímido entusiasmo por el desarrollo de la jornada electoral. Y es que, a fin de cuentas, De La Espriella es uno de los suyos. El abogado se ha declarado en multitud de ocasiones como un acérrimo uribista. Su padre, abogado, era amigo cercano de Uribe —llegó a buscar la gobernación de Córdoba— y creció entre la alta burguesía de Montería, de finca en finca, donde el uribismo es devoción. TE PUEDE INTERESAR No podrá, en cualquier caso, gobernar sin Uribe, porque el uribista Centro Democrático es la primera fuerza de la derecha en el Congreso y su Movimiento de Salvación Nacional apenas cuenta con cuatro legisladores. Es decir, que el exmandatario no perdió mucho con su candidata Valencia y si De La Espriella gana, tendrá por fuerza que gobernar apoyándose en su partido, lo que le garantizará grandes dosis de poder. “Ganó el doctor Abelardo De La Espriella. Cumplimos la palabra, votaremos por él y pedimos que se vote por él y por Colombia, por la defensa de la Constitución, de las libertades, de la creatividad individual, de la cohesión social, de la economía fraterna, del Estado pequeño y austero”, dijo inmediatamente el líder de la derecha colombiana cuando se confirmó el resultado.
¿Quién es el 'ultra' Abelardo de la Espriella, futuro presidente de Colombia?
Abelardo De la Espriella ha ganado las elecciones colombianas según los resultados del preconteo, aunque la diferencia con el candidato izquierdista es muy estrecha (0,95 puntos)
De la Espriella ganó las elecciones colombianas con 0,95% mediante campaña digital dominante en redes sociales. La disrupción política vía social media y reconfiguración geopolitica (alianza USA, pro-petróleo) impactan regulación e inversión tech en América Latina.













