Pablo Scarpellini Los �ngelesActualizado Domingo,
junio
23:17B�lgica ya no es lo que era. Sus empates ante Egipto e Ir�n dejan claro que la generaci�n dorada que les llev� al tercer puesto en el Mundial de Rusia de 2018 se est� apagando y que no ha llegado el reemplazo capaz de mantener el nivel. Frente a Ir�n firmaron otro ejercicio de impotencia que les deja en una situaci�n delicada en un grupo aparentemente asequible, incapaces de marcar y sin apenas ocasiones claras. La luz de Kevin De Bruyne, el eterno faro belga, ya no brilla como antes. [Narraci�n y estad�sticas, 0-0]El pa�s entero esperaba una reacci�n tras el mal comienzo ante Egipto, pero no lleg�. Es cierto es que salieron con �mpetu y que dominaron a Ir�n durante la primera parte, pero si no es por Thibaut Courtois, la derrota hubiera sido segura. El plan de Rudi Garc�a era evidente: presionar a los iran�es en la salida de bal�n y embotellarlos en su �rea hasta que cayera el primero, con De Bruyne al mando de las operaciones. Lo buscaron con insistencia en el primer cuarto de hora, con cinco disparos a puerta, aunque la ocasi�n m�s clara la tuvieron los iran�es en un remate de Kanani que salv� con una mano providencial el de siempre. En el minuto 24, el susto fue a�n mayor. Una jugada ensayada en un libre directo termin� en el fondo de la red belga tras remate de Taremi. Finalmente, el gol fue anulado por un fuera de juego muy ajustado. La t�nica se mantuvo al inicio de la segunda parte, con el equipo buscando la inspiraci�n de Lukaku y de De Bruyne, pero con m�s sensaci�n de peligro que ocasiones concretas. Ir�n, en una de sus pocas incursiones en ataque, la volvi� a tener en las botas de Taremi, un disparo a bocajarro que sac� Courtois con una mano providencial. Los tres cambios parec�an haberle sentado bien a los de Garc�a, especialmente con la entrada de Lukebakio. Gozaron de su mejor oportunidad en el 58, con un control preciso de De Bruyne en el �rea persa que puso atr�s para que la empujara Lukaku y despu�s De Cuyper que sac� in extremis Beiranvand. Pero el error grosero de Ngoy, el central belga del Lille, fue una losa demasiado dif�cil de levantar para los europeos. Un mal pase hacia atr�s le oblig� a derribar a Taremi cuando enfilaba hacia Courtois y el �rbitro no lo dud�. Roja directa. Los iran�es respiraron y el partido se equilibr�, con los asi�ticos buscando sacar tajada de la superioridad en los minutos finales. Se van con un empate que les sabe a victoria.Opciones complicadasLlegaban ambos con sensaciones enrarecidas al segundo partido de su grupo. Los belgas, por no haber sido capaces de pasar del empate ante Egipto, gracias a un gol en propia meta de Mohamed Hany. Y los iran�es por estar condenados al destierro futbol�stico de Tijuana que les ha impuesto el gobierno de Donald Trump y que no ha sido capaz de revertir la FIFA. Ni siquiera los lamentos del entrenador persa ante Gianni Infantino han tenido efecto alguno. Amir Ghalenoei aprovech� la visita de presidente de la FIFA al vestuario del equipo tras el encuentro frente a Nueva Zelanda para descargar toda su frustraci�n por la situaci�n que est�n viviendo, obligados a entrenar en M�xico en unas instalaciones de c�sped artificial y rodeados de estrechas medidas de seguridad, con una parte de la delegaci�n, hasta 15 miembros, sin visado para entrar a Estados Unidos. "Somos el equipo m�s oprimido de todo el Mundial", se quejaba Ghalenoei amargamente. "Es injusto para este equipo por las condiciones que nos han creado. Ni siquiera quer�an que vini�ramos aqu� (Los Angeles) dos d�as antes de disputar el partido". Horas despu�s del encuentro, se vieron obligados a regresar a M�xico pese a que hab�an solicitado pasar la noche en Los Angeles y que el partido acabo a las ocho de la tarde. Eso s�, en la cancha les fue mejor de lo que esperaban. La aparente hostilidad de la grada que se presum�a de inicio, con una gran parte de la di�spora criticando al equipo por ser parte del r�gimen radical isl�mico de los ayatol�s, se torn� en apoyo masivo, espoleando a los suyos para remontar un marcador adverso en dos ocasiones frente a los kiwis. Ese punto tras el2-2 final puede ser clave para lograr el pase ante Egipto en el tercer partido del grupo. El domingo volvieron a contar con el calor de las gradas, aunque esta vez con un aparente equilibrio de camisetas belgas e iran�es en el colosal SoFi de Los Angeles. Tampoco hubo la tensi�n del primer d�a. Una peque�a manifestaci�n de unas 150 personas en los alrededores del estadio protestando con el r�gimen isl�mico, y poco m�s. Mahy Safawy llevaba la cara pintada con los colores de la bandera iran� y su amigo una las banderas mon�rquicas prohibidas por la FIFA atada al cuello, la del le�n y el sol naciente previas a la revoluci�n isl�mica de Homeini de 1979. "Ya nos dijeron que no est�n siendo tan estrictos con la aplicaci�n de la norma y hemos venido tranquilos a disfrutar del f�tbol y apoyar a Ir�n", dec�a a EL MUNDO una hora antes de empezar el partido. Sobre la pol�mica de apoyar o no al equipo por ser parte del r�gimen, Safawy lo ten�a claro. "S� que hay mucha divisi�n y yo la siento tambi�n, pero al final somos iran�es y es una pasi�n inevitable de esconder". Nada como el f�tbol para aparcar diferencias pol�ticas.












