CubaEl comandante de origen asturiano ha permanecido en primera l�nea p�blica hasta su muerte y cerca del General de Ej�rcitoEl viceprimer ministro cubano, Ramiro Vald�s Men�ndez, en una imagen de archivoDaniel LozanoActualizado Domingo,
junio
20:36Ramiro Vald�s parec�a eterno, con sus aires de gal�n espa�ol de otra �poca y su impecable traje militar verde olivo. Hasta este domingo, cuando el gobierno cubano ha hecho p�blico su fallecimiento. "Con profundo dolor la direcci�n del partido, del Estado y el gobierno comunican a nuestro pueblo que en horas de la ma�ana de este domingo 21 de junio, falleci� el hist�rico comandante de la revoluci�n Ramiro Vald�s Men�ndez, h�roe de la Rep�blica de Cuba y del trabajo, quien atesora una brillante y extraordinaria hoja de servicios a la patria", subray� el Granma, bolet�n oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC). Cumplidos ya los 94 a�os, uno menos que Ra�l Castro, este comandante de origen asturiano ha permanecido en primera l�nea p�blica hasta su muerte y cerca del General de Ej�rcito, pese a que siempre se supo que era un hombre de Fidel Castro desde antes del asalto al Cuartel de Moncada (1953) y del desembarco del Granma (1956) en las costas cubanas para comenzar la revoluci�n que les hizo famosos. Con la muerte de Ramiro Vald�s no s�lo se pasa otra p�gina de la �pica castrista de Sierra Maestra, en la que el guerrillero hispanocubano protagoniz� la batalla de Santa Clara junto al Che Guevara, uno de las definitivas en aquella guerra civil que les llev� hasta La Habana. Para medir su importancia, s�lo los dos hermanos Castro y Vald�s participaron en los tres hitos revolucionarios, que comenzaron en el Moncada de Santiago de Cuba. Pero su carrera revolucionaria no hab�a hecho m�s que empezar, una carrera de larga duraci�n que incluso le llev� medio siglo despu�s hasta la Caracas de Hugo Ch�vez, cuando el comandante supremo anunci� su "fichaje" en 2010 para, supuestamente, mejorar el sistema el�ctrico nacional. Qu� gran paradoja, chavistas y castristas prest�ndose a expertos cuando han demostrado durante d�cadas que la energ�a era su gran tal�n de Aquiles. La realidad es que Ramiro Vald�s lleg� a Venezuela para regalar su experiencia represiva, ya que en Cuba ejerci� durante a�os como ministro de Interior (Minint), un puesto que sirvi� para profundizar los sistemas de inteligencia y vigilancia que consolidaron el control pol�tico y social en la isla hasta l�mites que s�lo George Orwell hubiera imaginado. Con el tiempo, Vald�s fue acusado de crear los campos de trabajos forzados, de inventarse los actos de repudio contra disidentes, adem�s de otros sistemas de torturas y de vigilancia masiva. Todo era v�lido para perseguir a los enemigos de la revoluci�n. "La partida f�sica del comandante de la Revoluci�n, Ramiro Vald�s Men�ndez, duele profundamente, como la de un padre. As� lo quise y respet� siempre. As� recordar� su apoyo y consejos, su discreta colaboraci�n y ejemplar consagraci�n al servicio de la patria", reconoci� el presidente Miguel D�az-Canel tras conocerse la noticia. Y es que Vald�s fungi� como vicepresidente del Consejo de Estado durante casi cinco d�cadas, incluso al principio del gobierno del heredero pol�tico de Ra�l Castro. Pese a sus diferencias pol�ticas, Ra�l siempre quiso tener cerca al guerrero asturiano. Con la muerte de Vald�s, son precisamente el peque�o de los Castro y el general Guillermo Garc�a Fr�as quienes hoy se mantienen en vida como protagonistas de la gesta hist�rica de Sierra Maestra.











