El cambio del filtro del aire del coche no siempre debe decidirse solo por los kilómetros recorridos. El mecánico Juan José Ebenezer advierte de que el uso del vehículo y la zona por la que circula pueden ser más importantes que el propio kilometraje. "El cambio del filtro del aire del coche es lo único que no depende del kilometraje”, sostiene el especialista, que desmonta una de las ideas más repetidas entre muchos conductores: pensar que basta con esperar a una cifra concreta de kilómetros para sustituir el filtro del aire o el filtro del habitáculo. El kilometraje puede servir como referencia, pero no siempre refleja el estado real de estos componentes. La razón es sencilla: tanto el filtro del aire del motor como el filtro del habitáculo trabajan en contacto directo con la suciedad del ambiente. Por eso, no se deterioran igual en una ciudad limpia que en una zona con polvo, caminos de tierra o actividad industrial. El filtro del aire no se cambia igual en todos los coches El mecánico insiste en que el uso que se hace del vehículo es determinante. Un coche que circula casi siempre por carretera o ciudad no ensucia sus filtros al mismo ritmo que un todoterreno que entra con frecuencia en el campo o que un vehículo de trabajo expuesto a polvo de forma constante. “El filtro del habitáculo y el filtro del aire depende del uso que le deja al coche y donde viva”, señala Juan José Ebenezer. El polvo del entorno termina acumulándose en dos puntos distintos: en el aire que respiran los ocupantes a través del filtro del habitáculo y en el aire que necesita el motor a través del filtro del aire. TE PUEDE INTERESAR Por eso, la revisión visual resulta clave. Un filtro puede estar para cambiar antes de lo previsto o, por el contrario, aguantar algo más si las condiciones de uso han sido favorables. “Quizás este filtro debería de haberse cambiado hace 5.000 kilómetros o lo mismo le toca el cambio dentro de otros 5.000 kilómetros”, advierte el mecánico. La recomendación cambia especialmente en los vehículos que circulan por entornos con mucha suciedad en suspensión. En esos casos, esperar únicamente al mantenimiento marcado por kilómetros puede ser un error. “Si tienes un todoterreno y vas al campo, vas en zona donde hay mucho polvo, si vas a un polvero a cargar porque es un vehículo de trabajo y estás todo el día entrando en un polvero, tendrás que cambiarlo antes”, explica. El mecánico también advierte de que un filtro del aire en mal estado no solo es un asunto de mantenimiento menor. “Igual de importante es para ti como para el coche, porque eso después hace que el coche tenga más consumo, le entre menos aire, pueda tener problemas, se puede rajar el filtro con la humedad”, señala. “El kilometraje es una guía, pero en función de lo que vea el técnico cuando lo cambie, así tú procede en el siguiente cambio”, explica. En la práctica, eso puede significar cambiarlo 10.000, 5.000 o incluso 4.000 kilómetros antes del mantenimiento habitual si las condiciones de uso lo exigen. El cambio del filtro del aire del coche no siempre debe decidirse solo por los kilómetros recorridos. El mecánico Juan José Ebenezer advierte de que el uso del vehículo y la zona por la que circula pueden ser más importantes que el propio kilometraje. "El cambio del filtro del aire del coche es lo único que no depende del kilometraje”, sostiene el especialista, que desmonta una de las ideas más repetidas entre muchos conductores: pensar que basta con esperar a una cifra concreta de kilómetros para sustituir el filtro del aire o el filtro del habitáculo.