El primer ministro británico Keir Starmer se enfrenta a una decisión que definirá su carrera: dimitir o afrontar un desafío de su rival en el Partido Laborista, Andy Burnham.Starmer ha prometido públicamente mantenerse en el cargo, pero la presión aumenta a medida que cada vez más colegas del Partido Laborista concluyen que su tiempo se ha acabado.

Crecen las expectativas de que anuncie un calendario para su renuncia incluso el mismo lunes.

Ese es el día en que Burnham jurará como legislador en la Cámara de los Comunes después de ganar una elección parcial la semana pasada.

Starmer reflexiona su decisiónEl secretario de Negocios, Peter Kyle, indicó que Starmer está “tomándose tiempo para reflexionar sobre las realidades políticas, los desafíos y las oportunidades” en las que se encuentra.“Sé que es un primer ministro que siempre pone a su país en primer lugar”, declaró Kyle a la BBC, aunque señaló que los reportes de que Starmer renunciará son “especulación”.Starmer pasaba el fin de semana con su familia en Chequers, la casa de campo utilizada por los primeros ministros británicos.

No dio ninguna pista pública sobre su decisión, pero envió un mensaje por el Día del Padre en redes sociales.“Ser papá es mi mayor alegría.