En el marco del Día del Padre, existe una realidad menos visible que afecta a miles de hombres en México: depresión y estrés. (Imagen ilustrativa IA Infobae)Mientras las redes sociales se llenan de felicitaciones, reuniones familiares y memes por el Día del Padre, existe una realidad menos visible que afecta a miles de hombres en México: la presión económica, los conflictos familiares, la depresión y una cultura de masculinidad que durante décadas les enseñó a callar sus emociones.La salud mental masculina atraviesa un proceso de transformación. Lo que antes permanecía oculto bajo la idea de que un hombre debía ser fuerte, proveedor e incapaz de mostrar vulnerabilidad, hoy comienza a salir a la luz gracias a nuevas generaciones que buscan ayuda psicológica y hablan con mayor libertad sobre sus emociones.PUBLICIDADDatos difundidos por el Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia de la Ciudad de México muestran que el 63.7% de los padres que solicitan apoyo emocional lo hacen por conflictos familiares, especialmente relacionados con la pareja, la crianza de los hijos y situaciones de violencia dentro del hogar.Las cifras también revelan que el 12.5% de las consultas están vinculadas con crisis emocionales, procesos de duelo, desesperanza e ideación suicida, situaciones que en muchos casos se relacionan con la sensación de no cumplir con las expectativas asociadas al rol paterno.PUBLICIDAD“En el Consejo Ciudadano reconocemos que la paternidad también implica retos emocionales y los papás merecen ser escuchados”, señaló Ramón Beltrán, secretario ejecutivo del organismo.Uno de los principales detonantes de ansiedad y depresión entre los padres es la presión social de convertirse en el principal sustento económico del hogar. EFE/Alberto Valdés