Las Cámaras Gesell permiten que niñas, niños y adolescentes rindan testimonio en un entorno seguro, especializado y adaptado a su edad durante los procesos judiciales.En Tegucigalpa, un encuentro intersectorial abordó el uso de las Cámaras Gesell en Honduras para evitar la revictimización de niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual durante procesos judiciales. Entre 2024 y 2025 se registraron 9.523 denuncias y solo 1.147 audiencias se realizaron con ese mecanismo, constatan informes judiciales.El Encuentro Intersectorial "La justicia a través de sus ojos" reunió a representantes del sistema judicial, el Congreso Nacional, la sociedad civil, la academia y el sector privado para debatir el fortalecimiento de estas salas, utilizadas para que las víctimas rindan testimonio en un entorno seguro, especializado y adaptado a su edad.PUBLICIDADDurante la jornada también se advirtió que, de las 20 Cámaras Gesell existentes en el país, al menos ocho están fuera de funcionamiento, es decir, 40% de la red nacional. Varias de las que siguen activas presentan problemas de infraestructura, aislamiento acústico, equipos audiovisuales obsoletos y falta de personal capacitado.Los datos expuestos en el encuentro marcaron una diferencia entre la cantidad de denuncias por delitos de violencia sexual contra mujeres, niñas, niños y adolescentes y la capacidad del sistema para atender esos casos con herramientas especializadas.Esa diferencia se agrava por el estado de la red nacional de Cámaras Gesell y por las limitaciones operativas de varias de las salas que continúan en uso, lo que reduce su alcance dentro del sistema de justicia.PUBLICIDADEn el encuentro, la directora de Casa Alianza Honduras, Cándida Sauceda, afirmó: “Cuando un niño o una niña tiene que repetir su historia una y otra vez frente a diferentes instancias, se está profundizando el daño. La Cámara Gesell no es un lujo, es una necesidad de justicia con enfoque de derechos humanos”.El Ministerio Público y la Corte Suprema de Casa Alianza hizo un llamado a fortalecer y ampliar las Cámaras Gesell y reduciendo así el impacto emocional, mejora los testimonios y favorece una justicia más humana.Representantes del Ministerio Público señalaron que estas herramientas permiten obtener testimonios más fiables y reducen el impacto emocional en las víctimas. También indicaron que el reto no es solo ampliar la cobertura, sino garantizar su uso adecuado en todas las etapas de investigación y juicio.Desde la Corte Suprema de Justicia, autoridades judiciales coincidieron en que el fortalecimiento de las Cámaras Gesell es una prioridad dentro del sistema, porque evita la exposición directa de la niñez a los procesos judiciales tradicionales.PUBLICIDADAñadieron que su expansión y mantenimiento son esenciales para garantizar el acceso a una justicia más humana para niñas, niños y adolescentes.Varias Cámaras Gesell activas presentan problemas de infraestructura, aislamiento acústico deficiente, equipos audiovisuales obsoletos y falta de personal capacitado.Los participantes también plantearon que la repetición de entrevistas, evaluaciones y declaraciones puede convertirse en una forma de violencia secundaria que profundiza el trauma en las víctimas.Por eso insistieron en consolidar un modelo de atención integral que priorice la protección emocional y psicológica de la niñez dentro del sistema judicial.El encuentro cerró con un llamado conjunto de los distintos sectores a priorizar la niñez en el sistema de justicia, fortaleciendo herramientas como la Cámara Gesell para evitar que el proceso judicial se convierta en una extensión del daño sufrido, y asegurando que cada testimonio sea escuchado sin revictimización y con dignidad.PUBLICIDAD
Urgen fortalecer Cámaras Gesell en Honduras para evitar la revictimización de niñas y niños en procesos judiciales
Autoridades del sistema de justicia, sociedad civil y academia alertaron sobre las debilidades en la red de Cámaras Gesell
Honduras: 9.523 denuncias de violencia sexual en menores (2024-2025), pero solo 12% usó Cámaras Gesell; 40% de salas fuera de servicio. Infraestructura audiovisual obsoleta limita modernización digital del sistema de justicia especializado para proteger menores.










