Algarabía y tristeza se presentaron en simultaneo el día que Canadá consiguió su histórica primera victoria en una Copa del Mundo. La goleada 6 a 0 sobre Qatar se vio empañada por una de las imágenes más dolorosas del torneo. Era de noche en Vancouver y todo estaba destinada para terminar en una fiesta. La selección canadiense conseguía un triunfo histórico en el BC Place, con más de cincuenta mil personas alentando. Transcurría apenas seis minutos del segundo tiempo, cuando el mediocampista Ismaël Koné controló el pase orientando su cuerpo hacia adelante y preparándose para acelerar en una transición ofensiva que lucía prometedora. Pero casi inesperadamente cayó desplomado por la barrida del mediocampista qatarí Assim Madibo, quien desde atrás intentó quitarle la pelota. En esa fracción de segundo, el cuerpo del canadiense quedo sostenido sobre su único pie de apoyo mientras el resto de su cuerpo se balanceaba por la embestida. El sonido hueco fue consecutivo y la reacción fue inmediata. Los futbolistas más cercanos levantaron los brazos pidiendo la asistencia médica de manera desesperada. El entrenador canadiense Jesse Marsch después del partido describiría la escena: “Pasó justo delante de nosotros. Todos escuchamos el crujido”. Tras inmovilizar la pierna con una férula, los médicos prepararon el traslado y apareció el “silbato verde” que quedará asociada como una de las novedades de la Copa del Mundo.
El silbato verde: la novedad de este Mundial para calmar el dolor
Algarabía y tristeza se presentaron en simultaneo el día que Canadá consiguió su histórica primera victoria en una Copa del Mundo. La goleada 6 a 0 sobre Qatar se vio empañada por una de las imágenes más dolorosas del torneo. Era de noche en Vancouver y todo estaba destinada para terminar en una fiesta. La selección canadiense conseguía un triunfo histórico en el BC Place, con más de cincuenta mil personas alentando. Transcurría apenas seis minutos del segundo tiempo, cuando el mediocampista Ismaël Koné controló el pase orientando su cuerpo hacia adelante y preparándose para acelerar en una transición ofensiva que lucía prometedora. Pero casi inesperadamente cayó desplomado por la barrida del mediocampista qatarí Assim Madibo, quien desde atrás intentó quitarle la pelota. En esa fracción de segundo, el cuerpo del canadiense quedo sostenido sobre su único pie de apoyo mientras el resto de su cuerpo se balanceaba por la embestida. El sonido hueco fue consecutivo y la reacción fue inmediata. Los futbolistas más cercanos levantaron los brazos pidiendo la asistencia médica de manera desesperada. El entrenador canadiense Jesse Marsch después del partido describiría la escena: “Pasó justo delante de nosotros. Todos escuchamos el crujido”. Tras inmovilizar la pierna con una férula, los médicos prepararon el traslado y apareció el “silbato verde” que quedará asociada como una de las novedades de la Copa del Mundo.










