En la sierra de Urbasa, a pocos kilómetros de la localidad de Olazti, un frontón de 1915 vio dar sus primeros pasos en el mundo de la pelota a Maite Ruiz de Larramendi, la considerada mejor pelotari de la historia por haber sido distinguida como la mejor del mundo en dos ocasiones y ganadora de siete medallas en siete mundiales de pelota. Situado a un lado de la carretera que sube el puerto de más de 1.000 metros de altura, en medio de un Parque Natural, el frontón forma parte de un complejo arquitectónico junto con un palacio y una iglesia del siglo XVII, y se encuentra en desuso desde los años 80, debido a su deterioro y posterior estado de abandono. Ahora, un grupo de más de 200 vecinos de la zona trata de recuperarlo y de que el Gobierno de Navarra, el propietario, lo restaure.

“Todos los que somos de la zona tenemos una historia en ese frontón”, cuenta al otro lado del teléfono Roberto Zorzona, impulsor de la iniciativa 'Urbasako Frontoi Auzolan Taldea'. “Yo subía desde Olazti, que son unos 14 kilómetros, con los amigos en bici para ir a jugar a pelota”, recuerda. Y es que la cancha se convirtió en punto de encuentro durante décadas para muchos jóvenes de la zona, sobre todo durante las fiestas de la sierra de Urbasa, que se celebraban ahí cada 25 de julio.