La acción de SpaceX ya se revaloriza a doble dígito en apenas una semana desde que protagonizó la mayor salida a Bolsa de la historia, al recaudar 75.000 millones de dólares. Un ascenso tan estelar ya alimenta la ansiedad ante correcciones: entre el miércoles y el jueves llegó a caer casi un 20%. “SpaceX es una empresa muy grande, pero efectivamente es una acción meme”, afirma Graham Secker, estratega jefe de acciones de Pictet Wealth Management, sobre el entusiasmo que rodea al valor. En videollamada, el directivo de la segunda mayor banca privada de Suiza señala que los mercados se han vuelto más interesados por las temáticas de cada empresa que por sus cifras de negocio, en parte por el avance de productos como los fondos cotizados (ETF), que permiten comprar cestas de acciones ligadas a sectores, como el espacial. No obstante, Pictet Wealth Management mantiene una posición neutral en renta variable, al prever menores retornos en los próximos 12 meses.Pregunta. ¿Hay un apetito real por el riesgo detrás de la racha de SpaceX o estamos ante pura complacencia?Respuesta. Un poco de ambas cosas. El comportamiento inicial de una OPV suele ser bueno, porque los bancos de inversión gestionan el proceso para fomentar la demanda. Este buen comienzo se mantiene durante dos o tres meses y después empieza a estabilizarse, no necesariamente a deteriorarse, antes de volver a repuntar. La subida de SpaceX no me sorprende dado el enorme interés de los inversores por esta operación y también el papel de los minoristas, que potencialmente tiene parámetros de valoración menos estrictos que uno institucional.P. La compañía tiene un déficit creciente y sus principales promesas de ingresos, como la construcción de centros de datos en la Luna, son lejanas. ¿Cómo se valora algo así?R. SpaceX es una empresa muy grande, pero efectivamente es una acción meme, una acción temática. La verdad es que los mercados también se han vuelto en los últimos 10 años menos sensibles a las valoraciones. Siempre uso el ejemplo de los ETF. Si uno quiere comprar un ETF de agua o uno de robótica, nadie pregunta cuál es su valoración. La gente dice: “Quiero comprarlo porque es una temática en la que creo de cara al futuro”. P. Pero las acciones del sector espacial se desplomaron el día de la salida a Bolsa de SpaceX.R. Como suele ocurrir cuando aparece una nueva compañía en Bolsa, muchos inversores venden otros activos para poder comprarla. Creo que es una rotación dentro de la propia temática espacial. Y probablemente también se esté viendo una pequeña rotación desde las siete magníficas para liberar dinero y moverlo hacia SpaceX. Aunque los resultados de las siete magníficas han seguido siendo muy sólidos, el comportamiento de sus acciones ha sido bastante neutral en los últimos meses.P. ¿Cómo están posicionados en Bolsa? R. Estamos neutrales en renta variable porque así equilibramos dos riesgos contrapuestos. Por un lado, la economía y los beneficios empresariales mandan señales positivas. Por otro, hay indicios crecientes de euforia. Hoy, el Nasdaq avanza un 40% y las cotizadas y las tecnológicas cotizan a una relación precio-beneficio (PER) de 23 veces. En 2000, el índice avanzaba un 125%, a un PER de 45 veces. Todavía no estamos tan tensionados como en aquel momento, pero cada día que pasa con el mercado subiendo se reducen los retornos futuros que uno debería esperar.P. ¿Hasta cuándo durará este mercado alcista?R. La Bolsa ha subido muy bien durante el último año, pero no creemos que vaya a hacerlo igual de bien en los próximos doce meses. No somos necesariamente negativos con el mercado, pero los inversores deberían asumir que los retornos en los próximos seis a doce meses serán inferiores a los que han visto recientemente.P. Esta oleada de OPV que acaba de abrir SpaceX y a la que seguirán Anthropic y OpenAI ¿es una señal de que el mercado está tocando techo? R. Hasta cierto punto sí, pero el proceso puede prolongarse. La realidad ahora mismo es que los beneficios de las empresas siguen siendo muy sólidos, algo distinto de lo que vimos en 1999-2000. Sinceramente, una de las grandes OPV de aquella época fue Pets.com... vendían comida para perros. Ahora, se está vendiendo la civilización en Marte o todo el tema de la IA. El tipo de compañías ahora también es distinto, porque venimos de un mundo en el que estas empresas debutantes en Bolsa son mucho más grandes, más maduras y con una estructura real de crecimiento potencial.P. ¿Le preocupa una eventual falta de liquidez para tanta oferta nueva?R. Es algo a lo que ahora estamos prestando más atención. Probablemente estemos hablando de unos 700.000 millones de dólares adicionales para la renta variable estadounidense, incluidas las ampliaciones de capital. Es una cifra considerablemente superior a la vista hasta ahora, pero, comparada con el tamaño del mercado bursátil, supone apenas el 1% del mercado. Si miro los últimos 20 o 30 años, la emisión anual media de acciones ronda el 1,5% de la capitalización bursátil. O sea, la cantidad de emisiones que llegará al mercado es manejable.P. ¿Y cómo cambia este cálculo si se tiene en cuenta que la mayoría de las acciones aún no puede negociarse, porque los inversores pre-OPV solo podrán venderlas dentro de unos meses?R. Esto va a generar más volatilidad en el futuro ya que la oferta va a aumentar, lo que sugiere, manteniendo todo igual, que el precio empezará a bajar. Pero, los bancos colocadores han sido astutos al intentar mitigar los riesgos y liberarán gradualmente el capital en el mercado. Se espera que muchos de los que pueden vender los próximos meses sean empleados, cuyas ventas serán coordinadas como en una sindicación. Además, el índice Nasdaq decidió, dado lo importante que iba a ser SpaceX, darle un peso artificial del 15%, no el 5% de flotación con el que empezó a cotizar. Eso incrementa inicialmente la demanda de las acciones. Un tercer punto es que mucha gente solicitó comprar en la OPV y no obtuvo nada. Así que habrá demanda en un proceso bastante controlado.P. ¿Cuál es el mayor riesgo para la renta variable hoy?R. A corto plazo, si los bancos centrales suben los tipos mucho más de lo esperado, eso podría provocar cierta debilidad a corto plazo en las Bolsas, aunque no es nuestro escenario base. No prevemos que ni la Reserva Federal ni el BCE suban los tipos de interés antes de final de año. La caída del precio del petróleo con el anuncio del acuerdo de paz entre EE UU e Irán da a los bancos centrales algo de margen para ser un poco más moderados. P. ¿El mercado está demasiado optimista con la perspectiva del fin de la guerra en Irán?R. El mercado no es demasiado optimista, porque un buen resultado ya está totalmente descontado. Si miras los mercados de renta variable durante el último mes, el foco en Irán ha sido bastante bajo. Incluso cuando tuvimos estas pequeñas escaladas, el mercado simplemente las ignoró. Creo que el mercado asumió que tanto EE UU como Irán estaban, en última instancia, más interesados en encontrar una solución que en escalar el asunto.