El rotundo chasco del empate de España contra Cabo Verde en el estreno del Mundial ha otorgado al partido de este domingo contra Arabia Saudí (18.00, La 1) cierto carácter de precipicio. Al menos, visto desde fuera. Dentro la sensación es bien distinta. La concentración de la Roja emite señales que indican a que no ven más que un breve escalón. Empezando por Luis de la Fuente, que compareció este sábado por la tarde en el estadio con aspecto relajado y tono bromista: “Mañana cumplo 55 años”, dijo entre carcajadas, restándose 10.El equipo conserva una tranquilidad y una confianza formidables. En parte, cultivadas, como se desprende de las palabras de futbolistas como Mikel Merino: “Si algo no nos viene bien en este momento es que cunda el pánico”, dijo el martes, pocas horas después del tropezón, cuando algunos jugadores aún lucían el ceño fruncido. Aunque para entonces el desencanto ya empezaba a disolverse. Hasta alcanzar la jovialidad expansiva del seleccionador en las horas previas. Desde el primer momento, cuando aún se encontraban en el interior del estadio de Atlanta, el técnico ha encabezado el cambio de humor, empezando por recordar los años que llevan sin perder un partido de competición. El eco de esa idea se ha mantenido estos días. También en la víspera del encuentro contra Arabia Saudí, cuando la recuperó Aymeric Laporte en el campo de entrenamiento de la Kennesaw Sate University: “Con el resultado del primer partido estamos un poco fastidiados, como tiene que ser. Pero también sabemos que llevamos 32 partidos invictos, y eso nos da esa ambición para los próximos partidos, para pensar en positivo, para decir que aquí estamos”.Es lo que, llegados a este punto, espera el torneo de España, aún considerada entre las principales favoritas. El momento parece determinante, pero la selección no lo afronta con angustia límite. Sienten la cobertura de la confianza construida desde que ganaron la Nations League en el verano de 2023 y la Eurocopa en el de 2024. El tropiezo contra Cabo Verde fue apenas un accidente. “Creo que fue más tema de acierto, de finura”, dijo este sábado Zubimendi. “Si hubiéramos miedo uno o dos goles, el partido habría cambiado. Creo que esa es la diferencia”. La diferencia también es Lamine Yamal, que pudo jugar muy poco contra Cabo Verde y que según el seleccionador ya se encuentra en disposición de afrontar alrededor de una hora. Nada es lo mismo con el azulgrana en el campo, al que De la Fuente comparó con Dalí y Miguel Ángel, todos genios. El atacante condiciona todo a su alrededor, inventa y provoca desequilibrios que se echaron mucho en falta en el estreno, un partido de ritmo pastoso.Lo reconoció por fin este sábado De la Fuente, más esquivo el lunes después del 0-0: “El otro día no estuvimos finos. Nos faltó un poco de velocidad de circulación de balón”, dijo. “Tenemos que recuperar ese toque de balón, ese desplazamiento, esa circulación rápida, para intentar generar espacios y aprovecharlos. Cuando no tienes esa fluidez de desplazamiento de balón, la dificultad crece”.Con esas ideas se plantan ante el día que definirá el rumbo de España en la Copa del Mundo. De la Fuente le resta gravedad, pero no importancia: “El momento demanda que hay que ganar mañana y ya está. Pero no tenemos urgencia. No hay sensación de agobio”. Esa percepción externa del partido como precipicio también les ha llegado. “El grupo está escocido. A veces la crítica, aunque injusta, motiva mucho más, y causa un efecto que viene bien”. El 0-0 los ha encendido. “Los jugadores están muy picados. Muy picados. Y seguro que la cara va a ser totalmente diferente”.ClasificaciónGrupo HPTPJPGPEPP1URU110102KSA110103ESP110104CVE11010Grupo HPTPJPGPEPP1URU110102KSA110103ESP110104CVE11010