La guerra ya empezó. Después de dos temporadas construidas sobre amenazas, alianzas y movimientos estratégicos, La casa del dragón, el original de HBO MAX, entra finalmente en el conflicto que venía prometiendo desde su primer episodio, digno de su papá Game of Thrones. Sin embargo, para buena parte de su elenco, el tema central de la nueva temporada no son las batallas ni los dragones. Es el costo. Durante las entrevistas que mantuvo PERFIL con parte de los protagonistas de la serie, apareció una idea repetida desde distintos lugares: la sensación de que los personajes están empezando a descubrir que ganar no necesariamente significa triunfar. EL ALMA. “Creo que el alma de esta temporada es la pérdida”, explica Bethany Antonia, que interpreta a Baela Targaryen. “La sensación de ganar y perder al mismo tiempo. Incluso cuando ganás, ¿cuál es el costo? ¿Cuál es la pérdida? Es una pregunta muy presente para el mundo en el que vivimos. Lo que deja esta temporada es: ¿valió la pena todo esto?”. La observación resulta llamativa porque desplaza el foco lejos de los elementos más visibles de la serie. Aunque la nueva entrega incluye algunas de las secuencias más ambiciosas de la producción, los actores parecen mucho más interesados en hablar de las consecuencias emocionales de la guerra que de sus escenas de acción. Phoebe Campbell, que interpreta a Rhaena Targaryen, cree que esa sensación atraviesa especialmente a los personajes más jóvenes. “Vemos a Rhaena esforzarse constantemente. Empuja, insiste, intenta encontrar su lugar, pero muchas veces ese esfuerzo no la lleva adonde quiere llegar. Creo que el público va a sentir cierta compasión por ella, aunque también esperanza”.
“Muy pocas personas manejan el mundo”
PERFIL conversó con Olivia Cooke, Fabien Frankel, Tom Glynn-Carney, Harry Collett, Bethany Antonia y Phoebe Campbell sobre la tercera temporada de la serie del universo de Game of Thrones. El elenco reflexiona sobre la guerra, el poder, la soledad y una historia fantástica.












