Hay más cemento que árboles en la esquina de Elm Street y Crowdus Street, en Dallas. Pero en Deep Ellum, un vecindario histórico, hay un mural de Lionel Messi que le da a ese rinconcito de Texas un inesperado toque argentino. Y no es el único, en Kansas City hay otro que inmortaliza a La Pulga en un muro. Las historias son distintas, pero el protagonista el mismo. El de Dallas es obra de Joe Skilz, que aplicó en un proyecto de la Fundación Deep Ellum que convocó a artistas locales para intervenir murales a propósito del Mundial. En el sorteo le tocó Argentina y sintetizó en Messi el homenaje. Sobre un fondo negro, pintó el perfil derecho de Leo, con la mirada enfocada en el horizonte. Los trazos de Skilz lo representaron barbado, con el pelo más crecido y raya al medio, de su primera etapa en el Inter Miami. A su izquierda, está flanqueado por el escudo de la AFA, seguido de un Sol de Mayo que tiene la mirada puesta en una pelota que termina de componer la imagen, envuelta en en celestes y blancos que terminar de darle identidad al mural.“Me siento profundamente honrado y agradecido por haber tenido la oportunidad de crear esta pieza en homenaje a Argentina con motivo de su llegada a Dallas, Texas, y a Deep Ellum”, le contó, emocionado, Skilz a Clarín.A casi 800 kilómetros, en Kansas City, hay otro mural que se amasó al compás de la goleada del Seleccionado en el debut de la Scaloneta en el Mundial. El ecuatoriano Mister Alek se encargado de pintar en un muro de Main Street y West 20th la imagen de William Pacho, el ecuatoriano de mejor presente de ese Seleccionado. Es más, la Federación Ecuatoriana de Futbol contribuyó en la logística para que el mural se concretara y hasta el propio futbolista tocó el tema en la primera conferencia de prensa del Mundial que le tocó. Pero pasaron tres cosas: sobró pintura, había más lugar en la pared y Messi metió tres goles en su último primer partido del Mundial y Mister Alek pintó al rosarino junto a la imagen de Pacho.En este caso, la pared del Restó Señorita Margarita tiene a un Leo con un look & feel actual, de barba y pelo más recortado, y la pintura deja ver ver los bastones celestes y blancos debajo del cuello negro. A los de cada provincia de la Argentina, se suman los de Estados Unidos -ahora en Kansas, Dallas, Miami y Los Ángeles-; Brasil, en Río de Janeiro cerca del Maracaná y en algunas favelas de San Paulo; Colombia, en Bogotá y Medellín; y Perú, precisamente en Lima.Pero la cosa no se agota en el continente americano. En Europa también se consiguen: España los tiene principalmente en Barcelona, pero también en Madrid y otras localidades. En Italia, aparece en Nápoles junto a Diego Maradona, además de intervenciones en Milán y Roma.Pese a que la experiencia en el PSG fue agridulce, en los suburbios de París y en zonas de Lyon persisten grafitis. En Albania, an la capital Tirana, el artista argentino Maximiliano Bagnasco pintó uno de casi 30 metros de altura.En Asia y Medio Oriente, también. La huella de Qatar es indeleble: Doha se llenó de murales después del Mundial de 2022. En India son incontables, en Pekín y Shanghái hay varios a gran escala y en Indonesia, no solo en Yakarta, se repite la imagen del 10.En Egipto, en las zonas comerciales de El Cairo, hay varios, igual que en Marruecos tanto en Casablanca o Marrakech, hay pinceladas que también lo recrean.