El régimen iraní ha anunciado este sábado el cierre del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz como respuesta a los ataques que, en las últimas horas, el ejército israelí ha lanzado contra la milicia chií Hezbolá en el Líbano, y que Teherán ha calificado de "clara violación" de lo acordado con Estados Unidos.

"No se acerquen al estrecho de Ormuz; de lo contrario, su seguridad se verá comprometida". Este fue el mensaje que la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán dirigió a los buques petroleros que se disponían a atravesar esta estratégica vía marítima, por la que transita aproximadamente el 20 % del petróleo consumido a nivel mundial.

Por su parte, Washington ha restado importancia al anuncio, señalando que, por el momento, no hay evidencias de que el tráfico por el estrecho haya sido interrumpido.

"Ayer (viernes) se transportaron 16 millones de barriles de petróleo a través del estrecho de Ormuz. Pueden comprobar cómo siguen circulando estos buques", afirmó el vicepresidente estadounidense, JD Vance.

En la misma línea se expresó el Mando Central de EE. UU. (Centcom), que aseguró que este sábado el tránsito por el estrecho incluso se había incrementado.