El duelo que Argentina y Austria sostendrán este lunes en Dallas, por la segunda fecha del Grupo J del Mundial 2026, marcará el tercer enfrentamiento entre ambas selecciones, el primero de ellos oficial. En la papelera de reciclaje de la historia quedaron enmohecidos los dos amistosos anteriores, uno sin mayor relevancia deportiva —un empate 1 a 1 en 1990, en Viena—, pero otro —una goleada 5 a 1 de Argentina en 1980, también en la capital austríaca— que merece una reivindicación más allá del fútbol. Fue un partido en el que, en medio de la dictadura que regía en Argentina desde 1976, una bandera se preguntó desde las tribunas del estadio austríaco: “¿Dónde están los 20.000 desaparecidos?”.Aquel amistoso jugado el 21 de mayo de 1980 implicó, además, una de las últimas efemérides que Diego Maradona recordó en su cuenta de Instagram antes de su muerte. Así como Lionel Messi acaba de anotar contra Argelia su primer triplete en un Mundial, el rey de Fiorito únicamente convirtió tres tantos para Argentina en un mismo partido en aquel 5 a 1 ante los austríacos. Maradona tenía 19 años y fueron, también, sus primeros goles en Europa, en donde los argentinos podían realizar lo que les resultaba imposible en Argentina: manifestarse en contra del régimen encabezado por Jorge Rafael Videla.A la altura de una de las esquinas del estadio Ernest Happel —entonces llamado Prater—, frente a las cámaras de televisión, los exiliados argentinos colgaron un mensaje escrito con letras negras sobre fondo blanco. La bandera se vio en todos los aparatos de TV de Argentina y burló la censura de una dictadura que, hasta su final en 1983, provocaría la desaparición de 30.000 personas.Dos años atrás, en el Mundial 1978 jugado en Argentina, la Albiceleste había ganado su primera estrella con la presencia de Videla en los estadios. Pero así como los militares en el poder se aprovecharon de la repercusión que genera el fútbol, los argentinos que habían tenido que emigrar para sobrevivir también usarían la caja de resonancia del deporte más popular. En un par de amistosos que la selección campeona del mundo jugó en Europa, los exiliados difundieron su grito desesperado a la distancia contra los dueños de la vida y la muerte en el país.Ya en mayo de 1979, en un amistoso entre Argentina y Holanda en Berna, Suiza, un grupo de militantes aprovechó para exhibir banderas que se vieron por TV en Argentina y provocaron la furia de las autoridades televisivas en Buenos Aires, en manos de militares. En el primer tiempo de aquel Argentina-Holanda, se desplegaron siete pancartas que formaban dos palabras muy visibles por televisión: “VIDELA ASESINO”.El partido era emitido en Argentina por ATC, la televisión estatal, cuyo interventor llamó de urgencia al productor a cargo de la transmisión para que quitara esa bandera desplegada ante los ojos de un país sin libertades de expresión, políticas ni periodísticas. “Pero el partido es en Suiza, no podemos sacar esos carteles”, le respondieron al director. La solución fue un parche: en un desesperado intento de tapar el “Videla Asesino”, el operador colocó en la parte superior derecha de la pantalla una leyenda que anunciaba un programa del canal, “HOY, 22 HS, LES LUTHIERS”.Ya en 1980, en otra gira por Europa, Argentina jugó primero frente a Inglaterra en Londres —el partido en el que Diego Maradona ensayó una jugada similar, pero sin anotar el gol, a la que concretaría seis años después en el Mundial de México—, luego contra Irlanda en Dublín y finalmente, en el cierre del viaje, contra Austria en Viena, cuando el mensaje hizo referencia a las víctimas de la dictadura: “¿Dónde están los 20.000 desaparecidos?”. La bandera fue colocada cerca del arco donde la Albiceleste marcó sus tres primeros goles, uno de ellos de Maradona, que también aportó una asistencia.En el complemento, mientras el 10 anotaba otros dos goles, los militantes cambiaron de lema y publicaron una segunda, en idioma alemán, que se quejaba del apoyo internacional a la dictadura: “Keine Panzer nach Argentinien” (Ningún tanque de guerra para Argentina). El fútbol fue un mensaje.