ATLANTA (AP) — El seleccionador de Sudáfrica, Hugo Broos, se convirtió rápidamente en un inesperado punto destacado de este Mundial.A los 74 años, con una espesa cabellera plateada y un ceño fruncido que parece permanente, el belga adopta un enfoque directo y sin rodeos al tratar con los medios.Broos ha zanjado preguntas sobre Donald Trump, señaló lo que consideró un trato favorable hacia Lionel Messi y les dijo a los críticos en Sudáfrica que “se callen”.Todo eso, en la semana posterior al inicio del torneo.“Para los que todavía no lo saben, lo hago a mi manera”, manifestó después de que exjugadores sudafricanos arremetieran contra su equipo por la derrota 2-0 ante México en el partido inaugural.“Nunca escucho a gente que a veces cree que es lo suficientemente importante como para criticar al equipo. Así que cuando voy a ver lo que hicieron antes, creo que sería mejor que se callaran”.
Broos, quien dijo que dejará el cargo al final del torneo, condujo a Sudáfrica a su primer Mundial desde que fue anfitrión en 2010.Es uno de los entrenadores de mayor edad que han participado en un Mundial y, con 40 años de experiencia, no tiene problema en decir lo que piensa. Sin embargo, fue lo bastante astuto como para evitar verse arrastrado a una posible guerra de palabras con el presidente Donald Trump.














