Cientos de personas y figuras del cine despidieron en París a Marjane Satrapi, fallecida el 4 de junio de 2026 a los 56 años (Foto: REUTERS/Sarah Meyssonnier)“Tu nombre seguirá vivo”. Cientos de personas y personalidades del cine, como Catherine Deneuve, Chiara Mastroianni y Golshifteh Farahani, rindieron el viernes en París un conmovedor homenaje a la artista francoiraní Marjane Satrapi, fallecida el 4 de junio a los 56 años. Catherine Deneuve y Chiara Mastroianni prestaron su voz en Persépolis (2007), la adaptación a la gran pantalla de la novela gráfica que hizo mundialmente conocida a Satrapi. La actriz Golshifteh Farahani, también francoiraní, estaba entre los presentes, en la ceremonia organizada en el cementerio parisino de Père-Lachaise. PUBLICIDADUna salva de aplausos acompañó al féretro, con muchas flores, cuando fue trasladado al interior del recinto. Frente al edificio del crematorio, había dos pantallas y dos ramos de rosas. En varios discursos, amigos y familiares hicieron honor al inmenso amor que Satrapi sentía por su marido, Mattias Ripa, y su dolor por su fallecimiento el 8 de abril de 2025. El más emotivo fue el de su madre, Tajolmolook Satrapi, que se expresaba en persa y estaba acompañada por una intérprete, y en el que recordó el “alma excepcional” de su hija. “Su mayor obra fue su corazón (...) y en el corazón de ese corazón estaba Mattias”, dijo, recordando que algo se había “roto” y “nunca se reparó” en su hija desde la muerte de su marido. “Tu nombre seguirá vivo en tus libros, tus películas, tus dibujos, tus pinturas, tu música y, más importante que todo, en el corazón de las personas que te amaban”, concluyó entre aplausos.PUBLICIDADTras la proyección de varias fotos con la canción “Big Jet Plane” de Angus and Julia Stone, el coche fúnebre salió del cementerio entre gritos de personas que coreaban “Mujer, vida, libertad”, con el brazo en alto y un ejemplar de Persépolis en la mano.El legado de Marjane Satrapi unió exilio, memoria y resistencia, y cuestionó tanto la represión iraní como la hipocresía occidental (Foto: archivo EFE/Claudio Onorati)