�Al final seremos nosotros contra ellos�: con ese mensaje, Jean-Luc M�lenchon (T�nger, 1951) tom� la iniciativa en la carrera presidencial de 2027. Con la misma consigna dio el pistoletazo de salida a su campa�a en Saint-Denis, epicentro de la �nueva Francia�, jaleado por m�s de 10.000 seguidores al grito de ��Todos somos antifascistas!�.�Nosotros nos hemos adelantado y tenemos el honor de liderar la ofensiva contra Agrupaci�n Nacional�, proclam�, entre reivindicativo y vengativo, el l�der de La Francia Insumisa. �Seas quien seas, pertenezcas al partido que pertenezcas, no podr�s decir "no lo sab�a" si ocurre el desastre. La manera de evitarlo es votando a la �nica alternativa viable de izquierdas�.Falta menos de un a�o para las presidenciales y solo hay dos l�deres que despuntan en las encuestas: Jean-Luc M�lenchon y Jordan Bardella, por delante de su �madrina� Marine Le Pen, pendiente de que los jueces decidan el 7 de julio si puede ser candidata. El escenario que todos temen es un mano a mano entre el veterano l�der de la izquierda dura, de 74 a�os, y el imberbe heredero de la extrema derecha, de 30, en un ins�lito duelo de populismos que puede tener en vilo a toda Europa.�Hay que tener una venda en los ojos para no querer ver que M�lenchon es visto como el principal rival de la extrema derecha�, ha admitido el ministro de Justicia, G�rald Darmanin. �Mucha gente piensa que va a tener que elegir entre La Francia Insumisa y Agrupaci�n Nacional, y ese es un escenario de aut�ntica pesadilla�, reconoce por su parte el centrista y exprimer ministro �douard Philippe, que hasta hace poco parec�a el �nico capaz de hacer sombra a Bardella.La denuncia por malversaci�n de fondos durante su etapa como alcalde de Le Havre ha golpeado con fuerza las aspiraciones de Philippe, en pleno descenso en las encuestas. A la fragmentaci�n del centro y al declive del macronismo se suma el vac�o de poder en la izquierda moderada, representada hasta ahora por Rapha�l Glucksmann (Place Publique) ante la crisis sin fin del Partido Socialista.Todo ello ha contribuido al mejor escenario posible para M�lenchon, que en el �ltimo sondeo de Odoxa-Mascaret ha dado el salto al 16%, a solo un punto de Philippe (17%), aunque todav�a lejos del 32% de Jordan Bardella, que lleva m�s de un a�o como el pol�tico mejor valorado por los franceses, percibido como m�s �moderado� que Le Pen y con un tir�n inusual entre los votantes j�venes.Curiosamente, Bardella —con sangre italiana y argelina— naci� y se crio en Saint-Denis, que adem�s de albergar las tumbas de 40 reyes en su imponente bas�lica es el suburbio m�s conflictivo de Par�s y tambi�n el m�s multirracial, con su alcalde negro, Bally Bagayoko, convertido en emblema de la �nueva Francia� de M�lenchon. Una manifestaci�n contra el racismo se celebr� precisamente el domingo en ese disputado suburbio, convertido en campo de batalla de la carrera presidencial.�Est�n obsesionados con la raza y proyectan sobre nosotros sus neurosis�, fue una de las acusaciones lanzadas por M�lenchon contra Bardella, que pretende emular a Trump y abolir �la ciudadan�a por derecho de nacimiento�. ��Nacido en Francia, franc�s!�, replic� ante su audiencia multi�tnica. �Uno de cada tres franceses es hijo de inmigrantes, y estamos orgullosos de ello�.Bardella, por su parte, ha iniciado un desmarque calculado de Trump desde la guerra de Ir�n y ha criticado con dureza su err�tica pol�tica internacional: �Existe un Trump del lunes, un Trump del martes y un Trump del mi�rcoles�. M�lenchon, mientras tanto, ha convertido sus ataques a Israel y su apoyo a Gaza y al L�bano en bandera de campa�a, pese a las constantes acusaciones de antisemitismo.Ambos l�deres parten con una ventaja estrat�gica distinta. Bardella tiene un tir�n envidiable en redes sociales y cuenta con el respaldo del magnate ultraconservador de los medios Vincent Bollor�, con quien ha publicado el libro Lo que quieren los franceses. M�lenchon se apoya en sus bases y en la implantaci�n de La Francia Insumisa en todo el pa�s, con el respaldo de intelectuales como Annie Ernaux y �ric Vuillard, y con un aparato de campa�a moderno y joven, como qued� demostrado en su mitin de Saint-Denis.El tal�n de Aquiles de M�lenchon —en su cuarto intento presidencial— es su impopularidad en amplios sectores de la sociedad francesa, que le siguen percibiendo como demasiado radical pese a su intento calculado de moderar el discurso en sus �ltimas apariciones. Su nombre suele encabezar la lista de los pol�ticos m�s odiados de Francia, un obst�culo insalvable en una hipot�tica segunda vuelta.Si el l�der de la extrema izquierda y el de la extrema derecha fueran los m�s votados en primera vuelta, la segunda podr�a ser demoledora: el 68% de los franceses estar�an dispuestos a votar por Bardella, seg�n un reciente sondeo de Toluna Harris. Como declar� al portal Politico un alto cargo del Partido Socialista que prefiri� no revelar su nombre: �M�lenchon podr�a acabar siendo el rey del cementerio de la izquierda�.