Durante la goleada por 7-1 en Houston ante la débil Curazao, Florian Wirtz partió como falso extremo izquierdo. Esa posición es una de las que más le gusta a uno de los faros creativos de Alemania. El mediapunta tiene desde ahí la capacidad de zigzaguear para asociarse, eliminar jugadores con el regate o amenazar la portería rival con el disparo. En el estreno de la Mannschaft frente al combinado de la isla caribeña, un milagro de solo 156.000 habitantes que hasta ahora jamás había pisado un Mundial, el centrocampista del Liverpool, de 23 años, dejó su intervención más determinante cuando asistió a Nmecha para el 1-0 nada más comenzar el encuentro. Fueron dos movimientos gráciles con el pie derecho: primero pisó el balón y después lo devolvió al centrocampista del Dortmund con un toque delicado y preciso para que este rematara y superara al guardameta. La acción fue un compendio de los mejores atributos de Wirtz, el futbolista más desequilibrante del Bayer Leverkusen dirigido por Xabi Alonso que en 2024 conquistó la Bundesliga y la Copa de Alemania y por el que el Liverpool pagó al año siguiente 150 millones de euros. Su pensamiento y ejecución rápidos y su calidad y destreza en el último tercio del campo lo convirtieron hace dos temporadas en uno de los centrocampistas ofensivos más deseados del planeta. La primera campaña en el club de Merseyside, sin embargo, ha sido decepcionante, pero el seleccionador germano, Julian Nagelsmann, sabe que por la conexión entre él y Musiala pasan gran parte de las opciones de que Alemania, que este sábado se mide con Costa de Marfil (22.00; Dazn) en la vibrante y multicultural Toronto, borde la quinta estrella en su camiseta.“Quiero tener un papel importante, asumir responsabilidades y ayudar a liderar al equipo. Ojalá sea un gran verano”, decía hace solo unas semanas a The Athletic Wirtz sobre su primer Mundial. En 2022 no viajó a Qatar, en donde la Mannschaft se estrelló por segunda vez consecutiva en la fase de grupos, porque se acababa de recuperar de una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. Hansi Flick, que entonces estaba al frente del equipo teutón, prefirió no incluirlo en la convocatoria.La temporada de Wirtz ha estado marcada por su adaptación a la Premier League, mucho más física e intensa y con mucho más contacto que la Bundesliga. El Liverpool le diseñó un programa de entrenamiento con pesas en el gimnasio para que ganara fuerza muscular sin que cambiara la morfología de un jugador de 1,76 metros que tiene en los cambios de dirección y el manejo habilidoso del balón dos de las cualidades que lo distinguen y elevan. “En Inglaterra aún tengo tiempo y espacio suficiente en el campo para jugar mi fútbol, pero es un estilo de juego diferente al que hay en Alemania. Tengo que seguir adelante, creer en mí mismo y todo saldrá bien”, reconoció.Sus números con los reds han sido los más precarios de su carrera desde que comenzó a sobresalir en el Leverkusen. En la temporada del doblete con Xabi marcó 18 goles y repartió 19 asistencias en 49 partidos. En la siguiente fueron 16 y 14 en 45, pero con el Liverpool tan solo sumó siete tantos y ocho entregas decisivas en 49 encuentros, según Stats Perform. Su fútbol también se apagó —registró sus peores datos en intervenciones, regates y pases— a medida que el equipo de Arne Slot, despedido al final de la temporada y sustituido para la próxima por el guipuzcoano Andoni Iraola, se iba cayendo y perdiendo la identidad agresiva que el año anterior le había hecho levantar la Premier.Tanto Nagelsmann como el grupo, que llegó a EE UU con un cartel más rebajado que el de países como Francia, España o Inglaterra, son conscientes de que para sus aspiraciones es esencial que Wirtz y Musiala estén afilados. La selección más exitosa de la historia de Europa es la única del continente que ha conquistado un Mundial en territorio americano. Fue en 2014, cuando le clavó a la anfitriona Brasil en semifinales el mismo resultado que a Curazao en el debut y después tumbó a la Argentina de Leo Messi. Antonio Rüdiger habló esta semana en el cuartel general que la Mannschaft montó en Winston-Salem (Carolina del Norte) de la importancia que cree que tendrán los talentos más distinguidos del torneo: “El martes, por ejemplo, Francia no tuvo su mejor día, pero aun así salió adelante, y eso se llama calidad. No se ve tan a menudo. Pero creo, sin querer meter demasiada presión, que nosotros tenemos a los nuestros: Wirtz y Jamal Musiala. También incluyo ahí a Leroy Sané y Kai Havertz, que los necesitamos”.En Toronto, una ciudad que el jueves vibró con la goleada de su selección a Qatar y donde la numerosa comunidad griega añora la presencia de su país en el Mundial, Nagelsmann prevé colocar de nuevo a Havertz como falso nueve y a Sané en la derecha para acompañar a sus dos figuras. La Mannschaft disfruta de su mejor racha desde 1980 con 10 triunfos consecutivos, pero tras el bolo ante Curazao, el torneo de verdad para saber cuál es el nivel de la Alemania de Wirtz y Musiala empieza hoy contra la potente Costa de Marfil —venció 1-0 a Ecuador en la primera jornada— de Yan Diomande y Nicolas Pépé.ClasificaciónGrupo EPTPJPGPEPP1GER311002CdM311003ECU010014CUR01001Grupo EPTPJPGPEPP1GER311002CdM311003ECU010014CUR01001
Alemania espera al mejor Wirtz en el Mundial
La ‘Mannschaft’, que disfruta de su mayor racha desde 1980 con 10 triunfos consecutivos, se mide hoy con Costa de Marfil tras el bolo ante la débil Curazao














