Sílvia Colomé 19/06/2026 15:30 Actualizado a 19/06/2026 16:20 Dicho y hecho. Así se procede en Noruega. Doce días después de que la casa real anunciara que la princesa heredera Mette-Marit había entrado en la lista de espera para recibir un nuevo órgano, se hizo público otro comunicado que informaba que la nuera del rey Harald se había sometido “con éxito” a un trasplante de pulmón en el Hospital Nacional de Oslo. Eso sí que es eficacia. Noruega. O mucha suerte, que también juega su papel en cuestiones tan delicadas.La princesa heredera de Noruega Mette-Marit antes del trasplante Lise Aserud / EFEEn cuanto a la enfermedad, hacía ocho años que Mette-Marit había recibido el diagnóstico de fibrosis pulmonar, una dolencia que fue haciendo mella en su estado de salud. En las últimas semanas, incluso llegó a aparecer conectada a un concentrador de oxígeno suministrado por una cánula nasal. La sorprendente imagen de la princesa ya presagiaba que la cosa no pintaba bien y que aún podía ir a peor, y no solo por la evolución imparable de la enfermedad.En los últimos meses, la opinión pública volvió a cuestionar a Mette-Marit, como le ocurrió cuando se prometió con Haakon debido a su pasado desenfrenado y a ser madre soltera. Ahora, ha tenido que afrontar la polémica por sus vínculos con Jeffrey Epstein. Aparece hasta 400 veces en los documentos del pedófilo. Y no solo eso. Ese niño que aportó al matrimonio real se hizo mayor y acaba de ser condenado a 4 años de prisión por dos violaciones. Si la sanidad noruega ha sorprendido por su rapidez, la justicia lo ha hecho por el alcance de sus penas. El joven, que se considera inocente y apelará la sentencia, ha logrado poder ver a su madre varias veces en el hospital. Eso sí, las escapadas de Borg se han realizado con escolta policial. Si no, estaríamos hablando de otra cosa.La princesa de Gales en Royal Ascot Alastair Grant / Ap-LaPresseMientras en Noruega los miembros de la realeza pasan por horas bajas, en el Reino Unido se han puesto sombreros de copa y pamelas llamativas para asistir a las carreras de caballos de Royal Ascot. Como manda la tradición. Los reyes inauguraron el evento el primer día desfilando en su carruaje, mientras que la princesa de Gales escogió el segundo para reaparecer tras dos años de ausencia debido a su tratamiento contra el cáncer.Y no pasó desapercibida, ni por su siempre destacable presencia ni por el impactante total look amarillo canario que vestía. Atrevido para algunas, sí, pero no para una Kate Middleton que nunca desentona ni desafina. Y si en Royal Ascot el objetivo es llamar la atención, también lo logró Harriet Sperling, recién casada con Peter Phillips, que debutaba como miembro de la realeza. Evidentemente, el expríncipe Andrés y su exesposa Sarah Ferguson ni estaban ni se les esperaba. Como al príncipe Harry y Meghan Markle, que viven su sueño de familia feliz a más de 8.000 kilómetros de distancia.Los duques de Sussex con su hija, la princesa Lilibet InstagramNo obstante, la pareja real americana ha decidido cruzar el charco junto a sus hijos Archie y Lilibet para visitar la patria chica. Es decir, Reino Unido. Hacía cuatro años que los Sussex al completo no pisaban suelo británico. Aunque la última vez, con motivo del Jubileo de Platino de la reina Isabel II, la pequeña princesa ni se mantenía casi en pie. De hecho, su primer aniversario coincidió con los festejos de su bisabuela. Ahora, la visita no tiene carácter institucional pero sí profesional vinculada con los preparativos de los Juegos Invictus, que tendrán lugar del 10 al 17 de julio del 2027 en Birmingham. Pero a nadie se le escapa que lo que realmente busca el hijo de Carlos III en esta visita es limar asperezas con la familia tras ventilar intimidades en su libro En la sombra y entrevistas varias. Harry tiene a su hermano un poco enfurecido, por decirlo de alguna manera. Y de momento no está previsto ningún encuentro con su padre. Pero, tiempo al tiempo. Aunque tendrán que darse prisa porque tienen los billetes para julio.Javier Bardem estampando sus manos MATT WINKELMEYER / AFPQuien esta semana ha hecho el trayecto contrario, de Europa a Estados Unidos, ha sido Javier Bardem. El actor español se ha plantado ni más ni menos que ante el TCL Chinese Theatre de Los Ángeles para estampar manos y pies en su histórico Patio de las Estrellas, un privilegio reservado a muy pocos. Bardem recordó a su madre Pilar: “Estaría alucinada si me viera aquí al lado de Jack Lemon y Gregory Peck”, bromeó. Y aprovechó también un rato para criticar a Trump y acusar a Israel de genocidio. Pocos reconocimientos de esta altura le quedan por obtener al comprometido actor, aunque un segundo Oscar nunca viene mal.Tom Holland y Zendaya en Madrid THOMAS COEX / AFPY si no, que se lo digan a Tom Holland, el hombre araña que de momento no ha logrado tejer ni una primera nominación. Ahora bien, es la persona más feliz del mundo junto a Zendaya. El actor por fin ha confesado lo que todo el mundo sabía: sí hubo boda. El flamante y acaramelado matrimonio visitó esta semana España para promocionar su nueva película Spider-Man: Brand New Day, protagonizada por ambos. Juntos en casa y en el trabajo. ¿Qué puede salir mal?Redactora jefa de Gente y Media. Antes, de Cultura, Última Hora y responsable de Vídeos. Autora de libros como 'Florencia a través de sus personajes' o 'La llegenda del Carreró'
Errores 'reales' y cuentas pendientes
Mette-Marit recibe un nuevo pulmón, Kate Middleton deslumbra en las carreras, los Sussex preparan su regreso y Javier Bardem deja huella en Hollywood













