El �ltimo esca�oLamine YamalActualizado Viernes,
junio
23:01Audio generado con IAEl mal inicio de la selecci�n espa�ola en el Mundial, con cr�ticas exageradas y clima de revancha, ha reavivado un desagradable murmullo que empez� hace dos a�os en la Eurocopa por la irrupci�n de I�aki Williams y Lamine Yamal, pero que su magn�fica actuaci�n en aquel torneo y su conexi�n con las nuevas generaciones de seguidores de 'la Roja' silenciaron f�cilmente. Me refiero a la duda maliciosa de si los hijos de la inmigraci�n pueden entender y representar �la identidad� (sic) de la naci�n espa�ola. Un debate t�xico que la extrema derecha lleva tiempo queriendo importar de Francia, donde el lepenismo presenta al combinado de f�tbol, compuesto en casi su totalidad por jugadores de raza negra, como a un equipo africano -que contraponen a la m�s blanquita selecci�n de rugby- y que ejemplifica ese �reemplazo� demogr�fico que estar�a arruinando a Europa.Al calor del empate con Cabo Verde ha regresado este ruido de fondo que siembra dudas sobre la implicaci�n de Lamine con Espa�a, debido a una supuesta actitud displicente -�volvemos a aquella estupidez de la "furia espa�ola"?- y grav�sima como llevar en sus botas las banderas de Marruecos y Guinea en homenaje a los pa�ses de origen de padres. Aunque, para qu� enga�arnos, b�sicamente es se�alado porque para estos grandes patriotas nunca dejar� de ser un moro de mierda.Este discurso, por suerte todav�a residual, retrata la concepci�n de Espa�a tan alejada de su realidad social que tienen los alf�reces de la �prioridad nacional�. Hoy los institutos, el metro, los centros comerciales, los gimnasios est�n llenos de j�venes Yamal y Williams a los que nadie puede exigir que piensen y act�en de acuerdo con la identidad espa�ola porque esta, simplemente, no existe como tal. Cada ciudadano tiene una identidad �nica, subjetiva, m�ltiple...Observado desde una mirada ego�sta en lo deportivo, el discurso contra Lamine es contraproducente, ya que las selecciones que son un reflejo de la calle son las m�s exitosas. Pienso en las multiculturales Francia, Inglaterra y Alemania frente al decadente equipo de Italia, muy blanco por sus pol�ticas restrictivas con los inmigrantes y que ha pasado de ganar el Mundial en 2006 a no lograr clasificarse en los tres �ltimos campeonatos.Y a�n tiene menos sentido desde una mirada patri�tica: que un futbolista de la proyecci�n global como Lamine escogiera jugar con Espa�a y no con Marruecos -una selecci�n levantada sobre la di�spora, con jugadores nacidos en Francia, Holanda, B�lgica o Espa�a - es un acto voluntario de adhesi�n y complicidad con el proyecto colectivo espa�ol. Y una se�al de que quiz� el problema no sea que los Lamine y Williams del presente y del futuro deban asumir la �identidad espa�ola�, sino que la Espa�a que algunos exigen solo existe en sus mentes trastornadas de racismo.













