La consolidación de la paz en Oriente Medio aspira a convertirse en una de las mejores noticias para el transporte mundial en los últimos años. Tras meses de conflicto en el Golfo Pérsico que han dado lugar a interrupciones logísticas, desvíos de rutas y tensiones en los mercados energéticos, el sector espera que una estabilización duradera permita recuperar poco a poco la normalidad. Pero el impacto va más allá de la reducción de costes. El fin de la crisis también pondrá a prueba hasta qué punto España puede mantener el impulso que le acerca a la barrera histórica de los 100 millones de turistas internacionales. Un hito que, dada su condición de "país refugio", parece estar más cerca que nunca.

Los datos invitan al optimismo. Los aeropuertos del país recibieron 43,5 millones de pasajeros aéreos internacionales entre enero y mayo, un 5,3% más que en el mismo periodo de 2025, según Turespaña. Con este ritmo de crecimiento, el sector turístico considera factible superar este año los 100 millones de visitantes extranjeros, después de cerrar 2025 con 96,8 millones. La cuestión ahora pasa a ser cómo afectará a esa trayectoria la recuperación de destinos que durante los últimos meses han perdido atractivo por la inestabilidad geopolítica.