Un diálogo sobre la democracia cuando se cumplen 50 años de su vuelta. Tachán es un festival de artes vivas sobre el pasado, el presente y, sobre todo, el futuro de nuestro país. Cinco obras artísticas realizadas de manera consecutiva que crean "una mirada hecha de miradas" -explica Marta García Miranda, comisaria del proyecto- sobre lo que significó el fin de la dictadura, la Transición y todo lo que llegó tras ella.PublicidadDel 19 al 21 de junio en la Nave de Fomento del Museo del Ferrocarril de Madrid, cinco piezas inéditas de artistas contemporáneos retratan a la sociedad española tras ese decisivo 20 de noviembre de 1975 en el que murió Francisco Franco. Cada una de las obras une la danza, la música, el teatro y la performance para, juntas, crear una pieza final "poliédrica y colectiva". "Está hecha de lenguajes, códigos y pensamientos distintos. Tiene mucho que ver con la idea de democracia y de sociedad plural", detalla a Público la comisaria y periodista cultural.Rodrigo García, Ben Attia o Los Voluble son algunos de los encargados de contar, a través de sus piezas, la historia reciente de España. Excepto Rodrigo García, ninguno de ellos vivió bajo el régimen franquista, algo que para Marta García no es casual: "Quería que fueran artistas que hubieran heredado la memoria de la dictadura y que hubieran vivido en la España ya democrática, con toda la complejidad que conlleva".Para poder pensar en el futuro, Tachán recorre desde los primeros pasos de la democracia española a finales de los setenta hasta la actualidad atravesada por guerras, precariedad y cuestiones como la crisis climática o la vivienda. "¿Qué hacemos con el presente democrático? Esta es la gran pregunta que plantean las piezas", añade.PublicidadEl festival acaba con el relato hegemónico que nos contaron y expone las "fisuras de la democracia". La periodista cultural deja claro la relación del proyecto con este concepto: "Tachán no muestra la democracia como un símbolo intocable, sino que habla también de sus claroscuros". El proyecto está organizado por 50 años de España en libertad, una iniciativa impulsada por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática.Los "hombres y mujeres tachán"El festival toma su nombre de los "hombres y mujeres tachán" de la novela El secreto de las fiestas, del escritor Francisco Casabellá. En el libro se habla de ese "secreto de las fiestas" que solo conocen —explica la comisaria— estos personajes a los que "les gusta dar volteretas cuando nadie lo espera" y "construyen un relato distinto al de aquellos que inventaron la historia".Durante el espectáculo, el público y los artistas no están separados por un telón y un escenario. Las compañías realizan sus obras sin ningún tipo de descanso ni transición en distintos puntos del espacio junto a los asistentes para —detalla la comisaria— crear una especie de "verbena teatral". PublicidadEste elemento de lo inesperado, la sorpresa, y el asombro es clave en Tachán: "Entras a una nave en un lugar de tránsito [una antigua estación de ferrocarril reconvertida en museo] con gente que va y viene. Tiene esa cosa de entrar y no saber qué va a pasar".Artistas con "mirada política"García buscó que la horizontalidad estuviera presente en todos los niveles: "No quería que cada creador hiciera su pieza como si fuera una isla y no tuviera ningún tipo de conexión con el resto". El proyecto buscó compañías con "una mirada política sobre la sociedad y una concepción audaz de la escena que mezclara lenguajes escénicos".El festival comienza con un prólogo de los bailarines y coreógrafos Juan Luis Matilla, Paula Quintana, Teresa Garzón y Laura Morales, dirigidos por Los Voluble —los hermanos Pedro y Benito Jiménez—. Esta pieza deconstruye Sevillanas democráticas (1977), el álbum debut de Gente del pueblo, un grupo que unió en plena Transición la protesta social y obrera con el folklore y la tradición andaluza.Tras ellos, Los Bárbaros buscan construir en Una celebración una nueva Constitución que se ocupe de lo que "nadie ha querido tratar: lo sensible y los afectos". Un diálogo entre la Carta Magna firmada en 1978 y la sociedad actual para dejar una pregunta: "¿Saldríamos hoy a las calles a gritar lo que se gritó hace cincuenta años, sabiendo ahora cómo estamos?".El festival continúa con Charles & Jorge Luis, de Rodrigo García, que trata la figura del votante y reinterpreta la teoría de la evolución de Darwin. Una reflexión sobre la democracia como "la forma menos cruel puesta en práctica por los seres humanos para sobrevivir en obligatoria comunión".Ben Attia, artista granadino de origen árabe, fusiona en Ysabel la identidad nacional con las historias de los migrantes, que pasan también a formar parte de ella. PublicidadPor último, Los Voluble vuelven al escenario junto a Matilla, Quintana, Garzón y Morales para su pieza Democracia TOTAL, una lectura crítica de un tiempo marcado por tecno-oligarquías, guerra, corrupción y crisis permanente que se mezclan con las luchas feministas, el pacifismo o las formas festivas de resistencia.