Koné se retira lesionado después de una grave lesión en su pierna. (Timothy Matwey/The Canadian Press via AP)Corría el minuto 51 del partido entre Canadá y Qatar cuando Madibo realizó una entrada a destiempo sobre Koné. La imagen, la más escalofriante hasta ahora en el Mundial 2026, ha quedado grabada en la retina de todos los espectadores y los 22 protagonistas: muchos se llevaban las manos a la cabeza, y los que no, era para pedir a toda prisa que entraran las asistencias. El propio futbolista se queda asombrado al verse la pierna, con la tibia completamente doblada.Hace más de una semana que el balón rueda en Estados Unidos, México y Canadá, pero no todos los protagonistas que en un principio iban a estar han podido ponerse las botas. Algunos se han quedado en tierra antes de hacer las maletas. Otros todavía no han podido saltar al césped y han tenido que ver el debut de su selección desde la grada. No obstante, el daño es prácticamente el mismo. Cuatro años de preparación para el torneo más importante del mundo y el cuerpo (y las circunstancias) dicen basta.PUBLICIDADUn ejemplo de ello es Fermín López. El centrocampista ha hecho una gran temporada (13 goles y 17 asistencias) en el FC Barcelona y se había ganado a pulso estar en el once de Luis de la Fuente. Sin embargo, a pocos días del anuncio de la convocatoria, se fracturó el quinto metatarsiano del pie derecho. Pasó por quirófano y se quedó fuera de la lista. Otro caso es el de Samu Aghehowa, quien vio frustrado su sueño por una grave lesión en la rodilla (rotura del ligamento cruzado) y que también apuntaba a la convocatoria.Cuando el Mundial empieza sin ti en el aviónEl ejemplo de Ez Abde, futbolista del Betis y Marruecos, es un poco distinto. El extremo llegó a alimentar la esperanza de una recuperación exprés tras el esguince de grado medio en la rodilla derecha que sufrió en un amistoso ante Noruega. Siguió varios días concentrado con Marruecos mientras se evaluaba su lesión, dejando en el aire sus opciones hasta el último momento. Finalmente, se confirmó su descarte para la fase de grupos. PUBLICIDADA esa lista de ausencias sonadas se suman otros nombres que también han marcado el arranque del torneo. Rodrygo se quedó sin Mundial por una grave lesión de rodilla; Países Bajos perdió a Xavi Simons y Matthijs de Ligt; Alemania llegó sin Marc-André ter Stegen ni Serge Gnabry; Francia tuvo que asumir la baja de Hugo Ekitiké; Argentina se quedó sin Leonardo Balerdi ni Juan Foyth e Inglaterra sin Livramento.Las estrellas que se pierden el Mundial 2026 por lesión. (Composición Infobae)Cuando estás lesionado en la convocatoriaHay un tercer perfil, quizá el más desesperante de todos. El del futbolista que está en el Mundial, pero que no puede jugar. Es el caso de Víctor Muñoz. El extremo, flamante fichaje del Liverpool, llegó a la concentración española ya arrastrando una lesión muscular en el sóleo de la pierna izquierda, que sufrió a finales de abril. Había seguido un plan de recuperación específico y ya entrenaba con el grupo, pero una nueva molestia muscular ha confirmado su baja para el partido ante Arabia Saudí, correspondiente a la segunda jornada.PUBLICIDAD“Su disponibilidad para los próximos partidos dependerá de la evolución de su sintomatología”, explican desde la Federación. Es decir: nadie se atreve a poner fecha. Su situación, sumada a las dudas físicas que arrastran Lamine Yamal y Nico Williams, deja a De la Fuente con un panorama ofensivo más complicado de lo que nadie había previsto en mayo.Víctor Muñoz, jugador de la selección española. (Europa Press)Detrás de cada parte médico hay algo que no aparece en ninguna resonancia. “El Mundial es mucho más que una competición deportiva. Para muchos futbolistas representa el sueño más importante de su carrera”, afirma en conversación con Infobae Martin Zaidman, psicólogo deportivo. Una lesión cualquiera ya genera de por sí “frustración, tristeza, enfado, incertidumbre o desmotivación”, apunta. Pero cuando de por medio está la pérdida de una Copa del Mundo, el golpe adquiere otra dimensión. “El futbolista pierde la posibilidad de representar a su país, de vivir una experiencia incomparable y que probablemente fue soñada durante años”. Por eso, añade, no se trata solo de una recuperación física, sino de un auténtico “proceso de duelo”.PUBLICIDADLos primeros días tras el diagnóstico suelen ser los más duros, el momento en que cualquier esperanza de llegar a tiempo se apaga del todo: “Hasta ese momento puede existir cierta incertidumbre o esperanza de recuperarse, pero cuando aparece un diagnóstico claro, el jugador debe enfrentarse a la pérdida de una oportunidad que probablemente llevaba mucho tiempo soñando”.Martín Zaidman, psicólogo deportivo. (Foto: Marcos Montalbán)Y cuando la bola rueda, se abre una segunda etapa. “Al ver a los compañeros competir y seguir los partidos por televisión, puede recordar aquello que perdió. En cierto sentido, es un momento en el que el duelo vuelve a activarse”, explica Zaidman. Ahí aparece lo que el psicólogo deportivo denomina la “ambivalencia emocional”, es decir, el “estar feliz por ellos”, pero también sentir “que debería estar ahí”. PUBLICIDADNo obstante, el especialista reconoce que es una sensación muy normal, aunque también advierte que el riesgo de ansiedad o depresión existe. Entonces, resulta fundamental “el significado que cada jugador le atribuye a su lesión”. Según él, “no es lo mismo interpretar la lesión como el punto final de una oportunidad irrepetible que interpretarla como un obstáculo que se debe afrontar y superar”. El reto ahora del futbolista es aceptar que “su vida queda en pausa” y aprovecharlo para “fortalecer otros aspectos de su vida”. Martín Zaidman, psicólogo deportivo. (Foto: Marcos Montalbán)Que tantos nombres y estrellas hayan caído durante el camino no es casualidad. El calendario, cada vez más apretado, ha propiciado que las lesiones entre el Mundial de Qatar 2022 y el actual se hayan duplicado. Eso, combinado con un juego más exigente físicamente, aumenta las probabilidades de que el futbolista, sin el descanso adecuado, se rompa o baje el rendimiento (y el espectáculo) en los siguientes partidos.PUBLICIDADMientras tanto, el Mundial 2026 sigue su hoja de ruta con más partidos, más viajes y más entrenamientos. Fermín y Abde los verán desde casa, Víctor Muñoz seguirá esperando la luz verde y Koné lo afrontará desde una camilla de hospital. Porque cuando el cuerpo dice basta, toca parar y recuperar.