Paraguay enfrenta una situación crítica tras su contundente derrota 4-1 contra Estados Unidos en su regreso a un Mundial después de 16 años.
El equipo de Gustavo Alfaro fue superado en todos los aspectos del juego: no pudo hacer frente a la presión alta de los norteamericanos en la salida y, en ataque, dependió en exceso de las acciones individuales de Julio Enciso.
La falta de reacción futbolística es la mayor preocupación para la Albirroja, que deberá mostrar una versión completamente distinta si quiere mantenerse con vida en el torneo.
Paraguay se medirá ahora contra Turquía, un rival que también llega golpeado tras su inesperada derrota 2-0 ante Australia, un resultado que revolucionó el grupo.
Los turcos, pese a la mala fortuna y a la efectividad de los oceánicos, mostraron intenciones ofensivas y generaron ocasiones, aunque sin fortuna.












