Una citación en el Congreso puso en evidencia la pugna por la titularidad en la Superintendencia de Competencia, un cargo que quedó vacante tras la renuncia de Jorge Miguel Castillo Castro en marzo pasado, seis meses después de haber asumido.

El superintendente Castillo expuso ayer ante la Comisión de Transparencia del Legislativo que el presidente del Directorio de la Superintendencia de Competencia, Javier Enrique Bauer, lo presionó para presentar su renuncia al cargo.

Cuando el presidente de la comisión, Cándido Leal, preguntó a qué se debieron las presiones Castillo respondió: “quizá por todo lo que había sucedido por los salarios”,.

En enero pasado surgieron cuestionamientos ante la decisión de la Superintendencia de Competencia para fijar sueldos de Q75 mil mensuales para cada uno de los integrantes de su Directorio, tres titulares y sus suplentes, así como para el titular de la entidad.

Los diputados inquirieron al presidente del directorio, Javier Bauer Herbruger, sobre el señalamiento quien manifestó: “en ningún momento hice tal solicitud al superintendente (Castillo)” y añadió que en la carta de renuncia “claramente se indica la renuncia por motivos personales”.