El vínculo político y personal entre Ramiro Marra y Javier Milei constituye uno de los capítulos más intensos de la historia reciente de la derecha libertaria. La relación entre ambos nació mucho antes de los flashes televisivos y los atriles de campaña. En las aulas de la Universidad del Salvador, el joven financista cursaba la licenciatura en Mercado de Capitales y cada tanto se cruzaba de aula para escuchar las clases de Microeconomía dictadas por el futuro mandatario.
Aquella admiración académica se transformó con los años en una sociedad militante. A través de la estructura de su financiera familiar, Bull Market Group, Marra fue el primer aportante financiero de las campañas iniciales del economista y un pionero indiscutido en la construcción del andamiaje digital del espacio con la fundación del Partido Libertario. En 2021, apalancado en su popularidad como youtuber de finanzas, encabezó la lista para la Legislatura porteña en el debut electoral de La Libertad Avanza, logrando una banca y asumiendo inmediatamente la presidencia del bloque legislativo.
El punto de quiebre estructural comenzó a gestarse tras las elecciones de 2023. A pesar de haber sido el candidato de Milei para la Jefatura de Gobierno porteña —cosechando un 17% de los votos—, Marra quedó marginado del reparto de cargos del nuevo gabinete nacional tras la llegada de los hermanos Milei a la Casa Rosada. El destierro fue obra de la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, quien aplicó un estricto filtro familiar que vetó al broker de cualquier puesto nacional relevante e, incluso, comenzó a minar su influencia en el ámbito parlamentario porteño.







