Israel y Hezbollah alcanzaron este viernes un nuevo alto el fuego mediado por Estados Unidos y Qatar, luego de una jornada marcada por una fuerte escalada militar que dejó 47 muertos en Líbano y cuatro soldados israelíes fallecidos, el balance más grave desde que Washington y Teherán firmaron un acuerdo para intentar poner fin a la guerra en Medio Oriente. La tregua fue confirmada por un funcionario estadounidense y respaldada por fuentes diplomáticas del Golfo, que señalaron que las negociaciones se desarrollaron con la participación de Israel, Irán, Estados Unidos y Qatar. Sin embargo, poco después del anuncio, medios estatales libaneses denunciaron un nuevo bombardeo israelí sobre la región de Jezzine, mientras que el embajador israelí en Washington, Yechiel Leiter, negó esa versión y aseguró que las operaciones ofensivas cesaron durante la mañana. J. D. Vance en la reunión con la comitiva de Irán, en Islamabad, capital de Pakistán El acuerdo llega apenas dos días después del entendimiento alcanzado entre el presidente estadounidense Donald Trump y su par iraní Masoud Pezeshkian, un pacto destinado a poner fin al conflicto iniciado el 28 de febrero tras los ataques estadounidenses e israelíes que provocaron la muerte del líder supremo iraní, Ali Khamenei. Ese compromiso también contemplaba la suspensión de los combates entre Israel y Hezbollah en territorio libanés.