Jamie Lynn Spears (Misisipi, 35 años) era una adolescente de 16 años cuando se quedó embarazada de su novio, el actor Casey Aldridge. La hermana pequeña de la famosísima princesa del pop, Britney Spears (se llevan 10 años), era ya una estrella televisiva gracias a su papel protagonista en la serie juvenil Zoey 101, emitida en Nickelodeon entre 2005 y 2008, así que su temprano embarazo fue motivo de polémica. Casi veinte años después, ella misma ha recordado este punto de inflexión en su vida en una entrevista con la revista People. En el vídeo que acompaña al artículo, publicado esta semana, la hermanísima de Britney Spears, sentada junto a su hija mayor Maddie, que este viernes 19 de junio cumple 18 años, cuenta cómo vivió aquellos momentos de incertidumbre: “Cuando me quedé embarazada y tuve que tomar una decisión, pensé: ‘Esto es la vida real’. (...). Estaba asustada y sabía lo vergonzoso y poco conveniente que esto era para todas las personas implicadas, incluida mi familia. Tenía que tomar esa decisión tan delicada, pero yo no le decía a nadie lo que tenía que hacer con sus cuerpos, tan solo sabía en lo que era bueno para mí, en lo que yo quería hacer”, comienza explicando.Cuando en diciembre de 2007 anunció su embarazo de Aldridge, con quien llevaba dos años de relación, su imagen pública, definida por su papel como adolescente de ficción, saltó por los aires. Aunque la cadena pareció respaldarla asegurando en un comunicado que solo quería su bienestar —el rodaje de la cuarta temporada ya había terminado—, que Spears se convirtiera en madre adolescente provocó primero el escrutinio público y, a la larga, que su carrera como actriz acabara (casi) antes de empezar. “Dijeron que era la mayor decepción del mundo”, recuerda a People: “Me dijeron que mi vida se había acabado. Fue realmente muy difícil no creer esas cosas”.“Eran los tiempos en los que vivíamos”, continua la actriz, quien cree que cualquiera que dijera esas cosas ahora sería cancelado. Ella recuerda que entonces decidió mudarse “a la mitad de la nada, a Misisipi, en realidad”, lejos de la prensa sensacionalista. Aún así, asegura que tenía “unos 15 paparazzis persiguiéndome allá donde iba, aunque estuviera en el medio de la nada”. En ese punto, afirma que tuvo incluso más claro lo que quería y tenía que hacer, asegurando: “Una niña inocente iba a venir a este mundo”. Sobre su hija Maddie, Jamie Lynn Spears explica que “quería que tuviera una madre de la que pudiera sentirse orgullosa”. “Quería asegurarme de que supiera que no era culpa suya que le tocara una madre de 16 años embarazada”, confiesa. “Así que quería asegurarme de hacer todo bien. Creo que fui un poco sobreprotectora”.Maddie, que el próximo mes de agosto empezará a la universidad, cuenta en la misma entrevista con la revista estadounidense cómo, a pesar de los esfuerzos de su madre, no ha podido mantenerse al margen de las polémicas que supuso aquel embarazo adolescente. Sobre todo, explica, por la gente que se sintió agraviada, responsabilizando a Spears de que Zoey 101 acabara y, de paso, a su hija: “Mi TikTok es todo del tipo: ‘Tú eres la razón por la que Zoey 101 terminó. No puedo creer que hayas hecho que mi programa terminara’“, declara Maddie, que aprovecha para decirle a todos ellos: “Yo no fui la que terminó Zoey 101 , lo prometo".Sobre si su embarazo con 16 años afectó o no a su contrato con Nickelodeon, Spears quiere dejar claro que se quedó embarazada meses después de que la serie ya hubiera terminado. “Lo repetiré hasta cansarme: ¡Habíamos terminado!”, zanja. “El contrato de Zoey terminó“.Con el tiempo, Spears, que tuvo otra hija en 2018 con su segundo marido, ha podido retomar su carrera. Desde 2020, es parte del elenco de la serie Dulces magnolias, en Netflix. Lo que aún no ha podido reencauzar es su relación con su hermana mayor. En el año 2021, ambas protagonizaron una guerra abierta después de que en una entrevista en Good Morning America la pequeña opinara sobre la cantante y, en concreto, sobre la tutela paternal bajo la que esta estuvo durante 13 años. Jamie Lynn explicó entonces que cuando esa tutela empezó, ella apenas tenía 17 años y estaba embarazada, por lo que le fue un tema ajeno. “Siempre he sido el mayor apoyo de mi hermana”, aseguró. “Cuando ella ha necesitado ayuda, me he asegurado de conseguírsela. He hecho todo lo que he podido para asegurarme de que ella tenía los contactos que necesitaba para seguir adelante y acabar con la tutela, acabar con esto para toda nuestra familia. Si esto va a causar tantos problemas, ¿por qué seguir con ello?”, dijo. Tras esto, la artista, a la que no convencieron las palabras de su hermana, cargó contra esta en sus redes sociales.
Jamie Lynn Spears, sobre las reacciones a su embarazo adolescente: “Dijeron que era la mayor decepción del mundo”
La actriz y hermana de Britney Spears, famosa por su papel en la serie juvenil ‘Zoey 101′ de principios de los años 2000, recuerda en la revista ‘People’ cómo se enfrentó a las críticas cuando se supo que esperaba un bebé con 16 años









