Aliança Catalana ha presentado este viernes en Barcelona a su candidato para las próximas elecciones en la capital, Jordi Aragonès. El partido xenófobo ha elegido el Centro Cultural del Born, construido sobre las ruinas de la ciudad tras el sitio en la Guerra de Sucesión, como escenario para presentar los ejes de un programa aún en construcción. El plan gira en torno a volver a una ciudad “noucentista”, en la que la principal causa de los problemas de inseguridad y vivienda se debe a “la llegada indiscriminada” de inmigrantes y con la apuesta de que la ciudad mire más al Mediterráneo para volver a ser “el escudo y la espada de una Europa carolingia que se niega a caer ante el Califato”.Salvem Barcelona [’Salvemos Barcelona’] es el lema con que Aragonès, secretario de Estudios y Programas del partido, ha presentado su propuesta ante unas 200 personas. Jordi Amela, el presidente comarcal de la formación, ha comenzado el acto sacando pecho con que ya cuentan con 354 afiliados en la capital. Aliança también ha aprovechado la ocasión para intentar mostrar que su implantación territorial está en marcha y de ahí que en la escaleta del acto no se hayan ahorrado hacer subir a la tarima a los encargados de cada distrito y de la dirección de la formación que lidera la diputada en el Parlament, Sílvia Orriols.La también alcaldesa de Ripoll ha defendido la elección del alcaldable, que llega después del fiasco de otro nombre más mediático y que tenía que haber sido presentado el pasado 23 de abril, día de San Jordi, pero que declinó la nominación en último momento. Orriol ha loado Aragonès por ser “un apasionado de la historia y arriesgado a la hora de querer reescribirla” y al que la contundencia de sus propuestas antiwoke le permitirá compensar su perfil desconocido. Tiene solo 33 años, militó en Unió Democràtica y hace muy poco vive en Barcelona.En el vídeo promocional presentado antes de su intervención, el alcaldable de AC carga contra “la inmigración que crece sin control” y el “reemplazo de negocios catalanes” por otros de “sospechosa actividad económica”, mientras se mostraban imágenes de carnicerías halal. En otro momento se podían ver imágenes de la exalcaldesa Ada Colau bailando o del desfile del Orgullo LGTBI mientras se criticaban “que años de políticas que han convertido a Barcelona en un laboratorio de ideas estrafalarias que han arruinado la ciudad. Aliança, asegura el propio Aragonès, es la opción del “sentido común” que trareá una “fiscalidad sana, la recuperación del orden y un control estricto del padrón”.Aragonès ha intentado hacer gala de sus conocimientos de historia, que ha salpimentado con ataques a la población inmigrante, a la que culpa de la crisis de la vivienda y de la inseguridad. “No han existido en 100 años [en Barcelona] un Gobierno que siga la misión trascendental de reconectar la ciudad con su destino fundamental, explicar la catalanidad alrededor del mundo y del Mediterráneo”. Hace poco menos de un siglo, el alcalde de Barcelona era Juan Antonio Güell y López. Su abuelo era Antonio López, marqués de Comillas, que se enriqueció entre otras cosas por el negocio de esclavos. Fondo soberanoEl alcaldable de AC ha alertado de que la retirada de la licencia de pisos turísticos promovida por los socialistas no solucionará el problema de la vivienda y ha alertado de que después quitará la licencia a consultorios médicos y otros negocios que funcionan en pisos. Su partido buscará “arreglar los problemas de vivienda de los catalanes, no de todo el tercer mundo que viene a Barcelona”.Otra propuesta pasa por suprimir las subvenciones a programas en “Palestina, México y Honduras” para girar a una mayor presencia en ciudades del Mediterráneo europeo como “Atenas, Palermo, Nápoles”, en referencia a las ciudades que pertenecieron a la Corona de Aragón. Aragonès, finalmente, ha dicho que creará un fondo soberano de la ciudad que estimulará la economía que defienda la catalanidad y el uso del catalán. Una lengua, que ha agregado, se tiene que exigir en los grandes eventos y congresos que se realizan en Barcelona. En su defensa de la actividad de los Mossos, ha dicho que les apoyará y que los nuevos efectivos que se incorporen “tendrán que pasar por un control que acredite su amor por Cataluña”. ¿La razón? “No se puede defender a los catalanes si no se quiere la catalanidad”. Curiosamente, AC no ha optado por una canción en la lengua que tanto dice defender para comenzar su acto: se ha decantado por una versión del clásico de Abba, Lay All Your Love on Me: “No vayas desperdiciando tu emoción, pon todo tu amor en mí”.