Publicidad19 de junio, 2026 - 11h35El futbolista marfileño Yan Diomande, jugador de la selección de su país y del Leipzig alemán, usó el espacio que le dio el medio deportivo The Players Tribune para nombrar a la persona que ha motivado su carrera: su hermana fallecida, Roxane. Allí hace un relato sobrecogedor. A los 19 años, Diomande no ha olvidado a la jovencita que murió a los 15, según contó, porque alguien le puso algo en una bebida. Él acaba de debutar con el club español Leganés, y pasó de la euforia al estado de shock al recibir la llamada de la familia. Ni siquiera ha podido llorar desde entonces.En forma de una carta a Roxane, Diomande recordó la niñez de ambos, cuando eran felices viviendo junto con otras 23 personas en una casa en la ciudad de Abiyán. PublicidadTenían televisor, pero él debía levantarse por la noche para ver el fútbol con volumen bajo, para no molestar a nadie. A los 9 años se fue hasta la frontera con Ghana para jugar con otros chicos, aún cuando ninguno tenía dinero para comprar comida. El jugador aseguró que Roxane fue su primera agente cuando ella apenas tenía 10 años, regañando a los chicos que creían que Yan se haría rico y les compraría carros. “Tienen que seguir trabajando”. Su sueño, dice, era ir a llevar a su hermana a vivir a Francia, tener su propio departamento y ser un deportista con dinero, autos y una casa, para que ella no tuivera que preocuparse con nada. En respuesta, ella estaba convencida de que él sería el próximo Cristiano. PublicidadPublicidadDiomande se fue a estudiar a Estados Unidos a los 15 años, sin saber inglés. Se probó en clubes como Bournemouth, Chelsea, Rangers, Olympiacos, Crystal Palace y en la Major League Soccer, pero ninguno lo contrató. “No sé por qué. Nunca me dieron una razón. Los adultos manejaban todo”. Se le acabó la visa, lo enviaron de vuelta a África. Yan y Roxane lloraron juntos. Unas semanas más tarde, lloraron de nuevo cuando lo llamaron de Leganés. “Eso era cuando yo tenía emociones. Ahora no siento nada. Es como si no fuera humano. Desde que moriste, estoy en blanco”. Describe como una pesadilla el día de las llamadas que no podía contestar, hasta que lo hizo y le avisaron sin suavizarlo que su hermana estaba muerta. “Ya sabes cómo es en casa. Sin emociones”. La muerte de Roxane no tuvo respuestas. Yan no las busca. Tampoco trata de olvidar. Cree que tal vez fue envidia o celos. O algo que sucede en su país. Ni siquiera está seguro de que habría podido protegerla. Solo trata de usa ese dolor para trabajar más duro. Explicó que tuvo que escribir porque no puede hablar del tema. Y que solo quería que el mundo conozca el nombre de ella. “Todo lo que hago en una cancha, es por ti”. Pero una cosa ha cambiado: ya no quiere ser rico. “He visto lo que le hace a la gente, a la familia”. Ganar dinero en Leganés no le dio felicidad. Enviaba plata a casa, pero no dejaban de pedir más". Creían que ya era millonario cuando él aún no tenía un departamento y vivía en el área de entrenamiento. PublicidadLa cancha, dice, es el lugar donde se siente tranquilo y conectado con su hermana. “Todo lo que dijiste se hizo realidad. Nos vamos al Mundial mañana. Tu hermano va a jugar como Drogba, como Yaya, como Gervinho”.Después de esta confesión del joven deportista se explican, de alguna manera, sus expresiones de hastío al atender una entrevista tras otra luego de los partidos del Mundial, una actitud que fue muy criticada cuando dijo: “No me pagan por hablar”. Después de esos videos, Diomande reaccionó a las críticas. “He pasado tiempos muy duros con mi familia, mi mamá. No todo es sobre fútbol”. (I)