El Gobierno nacional llega este sábado al Monumento a la Bandera en Rosario para encabezar el acto oficial del Día de la Bandera, una ceremonia que, lejos de funcionar como gesto de cohesión institucional, se desarrollará bajo una tensión política creciente: la crisis abierta por las causas judiciales que comprometen al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la decisión de la vicepresidenta Victoria Villarruel de asistir al evento a pesar de no haber sido invitada por la Casa Rosada.

La actividad está prevista para las 10 de la mañana y será encabezada por Javier Milei, acompañado por el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro y el intendente Pablo Javkin. El acto incluirá el izamiento de la bandera, la interpretación de Aurora y el Himno Nacional, y tendrá como oradores a Javkin, Pullaro y, en el cierre, al propio Presidente.

Adorni, el invitado incómodo que Milei insiste en sostener

La presencia de Manuel Adorni será uno de los focos centrales del acto. El jefe de Gabinete atraviesa su peor momento político desde que asumió: enfrenta una causa por presunto enriquecimiento ilícito, luego de que se conocieran meses atrás propiedades no declaradas y un ahorro “en negro” de más de US$500.000, admitido por él mismo. La oposición impulsa una moción de censura en el Congreso tras la presentación de la DDJJ y sectores del propio oficialismo ya no ocultan su incomodidad.