Análisis Exclusivo suscriptores Analistas coinciden en que el próximo gobierno recibirá unas finanzas complejas debido al elevado déficit fiscal y al crecimiento de la deuda.Los candidatos irán a segunda vuelta. Foto: Archivo particularPERIODISTA ECONÓMICA19.06.2026 06:15 Actualizado: 19.06.2026 06:15

Los candidatos presidenciales Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda han presentado visiones contrastantes sobre el manejo del Estado y los recursos públicos, en un escenario donde los centros de pensamiento y los académicos advierten sobre una restricción fiscal crítica que no dará margen de espera al próximo gobierno.El problema fiscal que recibirá el próximo gobiernoDiferentes analistas coinciden en que la próxima administración recibirá las finanzas públicas en una posición sumamente compleja, caracterizada por un elevado déficit y un rápido crecimiento de la deuda pública. Desde Anif se considera que el país se enfrenta a una situación fiscal sin precedentes y señala la urgencia de realizar un recorte de aproximadamente 3 puntos del PIB mediante un esfuerzo conjunto entre el recorte del gasto y el fortalecimiento del recaudo tributario. LEA TAMBIÉN Foto:iStockPara Anif, corregir estos desequilibrios y estabilizar el nivel de deuda pública es clave para garantizar la sostenibilidad y mantener la confianza de los inversionistas en el mediano plazo. En sintonía con esto, el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana advierte que la Nación sigue gastando por encima de sus ingresos desde la pandemia y que la ejecución acelerada frente a 2025 le dejará al próximo gobierno menos caja y más presión sobre el déficit, proyectando que para 2027 el gasto seguirá superando el nivel necesario para cerrar el desbalance.Esta encrucijada genera profundas discusiones académicas sobre el alcance de las futuras promesas de gobierno. En el podcast ‘Conversemos sobre economía’ de la Universidad Nacional de Colombia, el docente Jorge Armando Rodríguez advirtió que existe una tensión entre ampliar el Estado social de derecho y mantener la sostenibilidad fiscal, pues resulta difícil expandir los derechos sociales y la infraestructura sin aumentar los recursos públicos o introducir cambios estructurales en el gasto.Bajo esta misma línea, Leonardo Urrea, economista y también profesor de la institución, considera que Colombia necesita un plan creíble de ajuste fiscal de mediano plazo —de entre ocho y diez años— que permita recuperar la confianza de los mercados, reducir los costos financieros y generar espacio para atender problemas urgentes como salud, seguridad y energía. LEA TAMBIÉN Abelardo de la Espriella, candidato presidencial. Foto:Archivo ParticularRecorte del gasto vs. fortalecimiento del recaudoFrente a este complejo panorama, Abelardo de la Espriella centra su propuesta en la reducción y racionalización del gasto público como prioridad de su agenda, prometiendo volver a cumplir la Regla Fiscal.Para asegurar esto, propone fortalecer el papel del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf), otorgándole mayores herramientas para vigilar las metas y alertar sobre decisiones que comprometan la sostenibilidad.Aunque en el podcast ‘Conversemos sobre Economía’ el exviceministro de Hacienda, Francisco Azuero, y Jorge Armando Rodríguez destacan positivamente este compromiso con la regla fiscal, Rodríguez señala una contradicción potencial: De la Espriella también propone reducir algunos impuestos para estimular la inversión privada, dos metas que —a su juicio— son difíciles de compatibilizar sin un ajuste sumamente profundo del gasto.En materia impositiva y administrativa, De la Espriella plantea reducir la carga sobre las empresas y simplificar la estructura tributaria, acompañando este movimiento con una modernización de la Dian que reduzca la evasión sin necesidad de subir tarifas. LEA TAMBIÉN Foto:iStockSi bien los expertos coinciden en que la modernización tecnológica de la Dian es necesaria para combatir la evasión, Leonardo Urrea advierte que propuestas similares han existido durante años y que los avances han sido limitados debido a problemas institucionales y resistencia interna dentro de la entidad. Asimismo, el plan de De la Espriella implica reducir el gasto de funcionamiento y la contratación por prestación de servicios mediante la fusión de entidades y la eliminación de duplicidades. Frente a esto, Francisco Azuero considera razonable la intención de racionalizar el Estado y mejorar la gestión de la deuda mediante una estructura de vencimientos más ordenada que reduzca las presiones de corto plazo, pero advierte que muchas de estas propuestas siguen siendo generales y no especifican exactamente dónde se realizarían los recortes presupuestales necesarios.Por su parte, el candidato Iván Cepeda ubica el debate en la otra orilla al centrar su estrategia en el fortalecimiento de los ingresos tributarios, buscando profundizar la progresividad mediante la ampliación de la base imponible, gravando las grandes fortunas y reduciendo las exenciones a las grandes corporaciones, bajo el argumento de que el problema no es cuánto gasta el Estado sino para quién gasta. LEA TAMBIÉN Iván Cepeda, candidato presidencial. Foto:Prensa Iván CepedaNo obstante, el exviceministro de Hacienda desestima que estas iniciativas no constituyan un verdadero ajuste fiscal, argumentando que los ahorros obtenidos se destinarían nuevamente a gasto social, por lo que no se generaría una reducción efectiva del déficit ni de la deuda pública.Cepeda complementa su programa de gobierno con una estrategia de ‘Austeridad Republicana’ orientada a redirigir recursos hacia la inversión social, incluyendo medidas como la rebaja de salarios de altos funcionarios. Los expertos miran con escepticismo este enfoque; tanto Francisco Azuero como Leonardo Urrea coinciden en que este tipo de propuestas son principalmente simbólicas, detallando que la reducción de salarios de funcionarios representa menos del 0,1 por ciento del PIB y que el programa de gobierno no explica con claridad de dónde saldrán los recursos para cerrar el déficit fiscal. Además, Urrea observa con preocupación que el equipo económico anunciado por Cepeda está conformado en gran medida por personas vinculadas al actual gobierno y que la orientación económica se mantiene dentro de una visión estructuralista similar a la aplicada por la administración Petro, lo que considera una clara señal de continuidad que condicionará la capacidad de generar los ingresos suficientes para garantizar la sostenibilidad fiscal en el mediano plazo. LEA TAMBIÉN Foto:iStockLa necesidad de un plan creíbleMás allá de las diferencias programáticas y las distintas visiones sobre el papel del Estado, los desafíos económicos subyacentes serán los mismos para quien asuma el poder el próximo 7 de agosto.Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence, explica que los programas de gobierno reflejan prioridades de política pública opuestas, pero que el principal desafío económico del próximo gobierno, independientemente de quién resulte elegido, será enfrentar una situación fiscal compleja, caracterizada por un elevado déficit, un rápido crecimiento de la deuda pública y una carga creciente por intereses.De esta manera, el mercado estará observando de cerca la capacidad del próximo gobierno para presentar un plan creíble de consolidación fiscal que estabilice la deuda y recupere espacio de maniobra para la política pública. De acuerdo con el análisis de Mejía, ese ajuste requerido obligará a ejecutar una combinación de mayor eficiencia del gasto, priorización de inversiones, fortalecimiento de los ingresos permanentes y una estrategia clara para recuperar la sostenibilidad de las finanzas públicas. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.