La economía de Castilla y León vuelve a superar las previsiones. En concreto, El PIB autonómico arrancó 2026 con un avance del 2,9% en el primer trimestre del año, un dato que mejora las expectativas que manejaba la Junta para el conjunto del ejercicio, del 2,2%.Un crecimiento impulsada principalmente por la industria (4,2 por ciento) y por los servicios (3,7 por ciento), por el lado de la oferta, pero lastrada por el sector primario que cayó un 7,0 por ciento.
Por su parte, desde el punto de vista de la demanda la mayor aportación al crecimiento de la economía de Castilla y León llegó de la formación bruta de capital e inversión, con un 7,2 por ciento más, impulsada principalmente por la inversión en bienes de equipo que repuntó un 12,3 por ciento, mientras que el sector exterior restó siete décimas.
Además y según los datos de la Contabilidad Regional correspondientes al primer trimestre del año, con ese 2,9 por ciento Castilla y León mantiene el pulso económico pero ralentizado respecto a los datos de 2025, cuando creció un 3,2 por ciento en el primer trimestre, un 3,1 por ciento en el segundo, un 3,5 por ciento en el tercero y un 3,3 por ciento en el cuarto.
"Seguimos creciendo a buen ritmo", ha significado el consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, que ha destacado además que la economía de Castilla y León creció dos décimas más que la media española (2,7 por ciento), diez veces más que la de la Zona Euro (0,3 por ciento) y cuatro veces más que la de la Unión Europea (0,7 por ciento).











