Barcelona (EFE).- El fundador de Mango, Isak Andic, estaba parado y sin usar su teléfono en el momento en que se precipitó mortalmente, según infieren los Mossos d’Esquadra al constatar que su móvil no registró ningún movimiento antes de caer, lo que debilita la hipótesis de que se despeñara por una distracción.

Así se desprende de un informe, adelantado por El Nacional y al que ha tenido acceso EFE, a partir del análisis que los Mossos d’Esquadra hicieron del móvil del fundador de Mango en el marco de la causa en la que una jueza de Martorell (Barcelona) investiga a Jonathan Andic, el primogénito, acusado del homicidio de su padre.

Entre los indicios por los que la jueza fijó una fianza de un millón de euros a Jonathan Andic tras ser detenido por los Mossos el pasado 19 de mayo figuran las «contradicciones» en las que cree que incurrió en sus declaraciones, entre ellas sobre el uso de la cámara del móvil del fundador de Mango.

Del análisis del móvil, los Mossos concluyen que en el momento de la caída mortal el empresario no lo estaba usando, por lo que creen descartada la falta de atención como posible causa de la precipitación.

Además, el móvil de Isak Andic no registró ningún movimiento antes de la caída, por lo que los Mossos infieren que el fundador de Mango estaba inmóvil, sin caminar, en el momento de la precipitación, y la cámara no estaba activada.