El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) ha identificado este jueves a un inmigrante mexicano, supuestamente sin documentación en regla, como el cerebro detrás del plan frustrado para atacar la Casa Blanca durante la celebración de una pelea de artes marciales mixtas el pasado fin de semana. El DHS ha identificado en redes sociales al sospechoso como Abraham Hermosillo Álvarez, detenido el domingo por agentes del FBI. Estados Unidos ha señalado a Hermosillo por planificar, organizar y dirigir el ataque, frustrado antes de que pudiera ejecutarse. Los agentes federales descubrieron el plan, cuyo fin era agredir, con drones y francotiradores, la lucha que se realizó en el jardín sur de la Casa Blanca el día del cumpleaños del presidente, Donald Trump. El FBI ha detenido a al menos cinco personas en distintos Estados del país. Hermosillo era beneficiario de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), un estatus temporal de la era de Barack Obama que protegía de la deportación a jóvenes que ingresaron en Estados Unidos con sus padres cuando eran niños. El Gobierno estadounidense ha añadido que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) ha presentado una orden de detención en su contra porque no salió del territorio cuando venció su visado años antes de obtener los beneficios del Gobierno de Obama. “Alvarez NO salió del país cuando su visa de turista B2 expiró en 2001”, ha acusado el DHS.El plan para atacar la noche de luchas que se realizó en la residencia presidencial, un polémico espectáculo que forma parte de la serie de eventos por el aniversario 250 de la independencia de Estados Unidos, fue desactivado después de que la madre de unos de los conspiradores alertara a las autoridades el pasado 7 de junio. El hijo de la denunciante ha sido identificado como Tycen Proper, un joven de 19 años residente en Danville (Ohio). El chico, según el relato del FBI, llevaba varias semanas comprando numerosas armas y munición.Al día siguiente de la llamada, un dispositivo del FBI lo detuvo y a otros cuatro hombres de entre 24 y 32 años en los Estados de Ohio, California, Missouri y Nebraska. Todos han sido acusados de conspiración para cometer asesinato, según informó el Departamento de Justicia (DOJ) a través de un comunicado. De acuerdo con las autoridades estadounidenses, los arrestados se comunicaron entre ellos a través de la aplicación de mensajería encriptada Signal. El plan supuestamente contemplaba hacer volar drones con explosivos y disparar hacia la multitud mientras huía. Sin embargo, hasta el momento el Gobierno norteamericano no ha detallado qué tan cerca estuvieron los sospechosos de poder ejecutar su plan.