(San Pablo).-“Donald Trump hizo cosas desaforadas en relación a Brasil, y él lo sabe perfectamente. Por eso digo que continúa actuando como un emperador”. Esta frase de Luiz Inácio Lula da Silva es textual; lo dijo en una conferencia de prensa que ofreció esta mañana en Brasilia sobre los resultado de la cumbre del G7, después de aterrizar procedente de Europa. Venía de Evian, la ciudad francesa donde se realizó la cita anual del grupo de las grandes potencias occidentales, en la que participó como invitado. El presidente brasileño pasó un día de conferencias sin conectarse con su colega americano; pero al final, durante la cena de clausura ofrecida por Emmanuel Macron, ambos mandatarios pudieron intercambiar palabras y sonrisas cordiales. Con todo, esa sociabilidad no fue suficiente como para borrar la tirria de Lula, que consideró la declaraciones del jefe de la Casa Blanca como una injerencia sobre las elecciones brasileñas del 4 de octubre. El presidente cuestionó dos medidas recientes adoptadas en Washington que perjudican a su país. Una de ellas fue la imposición, hace dos semanas, de un arancel de 25% al ingreso de las importaciones de mercaderías procedentes de Brasil. La segunda consistió en incluir a dos mafias del narcotráfico en la lista de organizaciones terroristas. Se trata del Comando Vermelho y el Primer Comando de la Capital.