En el partido contra Cabo Verde, el silbato del �rbitro se escuch� perfectamente durante 70 minutos. Entre que el partido era un tost�n y la peculiar composici�n del p�blico (apenas un pu�ado de caboverdianos montaban algo de jaleo) el silencio en el Mercedes Benz Stadium era atronador. Hasta que alguien se dio cuenta de que iba a salir Lamine Yamal. Entonces, el estadio entero empez� a gritar como solamente gritan los norteamericanos. En el primer bal�n que toc�, los decibelios se multiplicaron. Era un s�ntoma m�s, s�lo uno m�s, de que estamos ante un fen�meno global. Un chaval de barrio, 18 a�os camino de los 19, es una de las grandes estrellas del Mundial, que lo espera como agua de mayo.Para saber m�s�l, mientras tanto, trata de digerir la responsabilidad que eso supone. Acompa�ado aqu� en Chattanooga por su madre, su hermano, su novia y su primo, m�s algunos amigos y su gente de prensa, total, una docena, con los que pas� el d�a libre que tuvieron el mi�rcoles (se fueron a Nahsville a comer a un restaurante persa), desde el martes se le ve algo m�s serio, algo m�s, quiz�, responsabilizado con lo que se le viene encima. "Est� muy concienciado", deslizan en la Federaci�n, aunque nadie sabe hasta qu� punto es consciente de que su rostro aparece en las pantallas de Times Square, en la imponente fachada del hotel Hilton de Atlanta o en un gigantesco globo hinchable visible desde todo Ocean's Drive, la calle m�s famosa de Miami. El mal inicio de su equipo le a�ade un poco m�s de incertidumbre a todo.Es la consecuencia de ser, probablemente, la estrella m�s reclamada del torneo. De momento, seg�n Forbes, es solamente el noveno futbolista de este Mundial en ingresos (43 millones de d�lares, 33 de sueldo y 10 en publicidad), muy lejos de Cristiano y Messi, que juegan su sexto Mundial, e incluso de Mbapp�, que completa este podio con 105 millones de d�lares. Sin embargo, su insultante juventud le coloca como un reclamo a medio y largo plazo para el p�blico m�s joven y, por tanto, m�s influenciable. �Todo lo que toca lo convierte en oro�, explica gente cercana a �l, que lidia estos d�as con cientos de peticiones de medios y marcas.Un ejemplo: antes del debut fue, acompa�ado de su primo y su novia, al Walmart, lo que viene a ser, para entendernos, un Carrefour. Es una cadena famos�sima en Estados Unidos, pero no tanto fuera. Las b�squedas sobre este nombre se dispararon en Espa�a un 45% en las horas posteriores al v�deo de un an�nimo que se hizo viral.Lamine Yamal, en Chattanooga.PABLO GARC�ASu imagen est� asociada a primeras marcas: McDonald's, Apple (a trav�s de su filial Beats, de la que patrocina sus auriculares inhal�mbricos), Visa, American Eagle (una marca de ropa juvenil famos�sima en EE.UU) y, por supuesto, Adidas. Todas est�n esperando la aparici�n del chico en el Mundial.La duda ahora para De la Fuente es qu� hacer con �l. No est� para jugar 90 minutos, pues est� tratando de coger ritmo despu�s de 54 d�as parado por la lesi�n que se produjo tirando un penalti contra el Celta. De modo que hay que elegir: o ponerlo de inicio, sabiendo que en alg�n momento, m�s pronto que tarde, de la segunda parte habr� que prescindir de �l, o guard�rselo para jugar ese segundo tiempo, con el riesgo de que ocurra lo que ante Cabo Verde: que salga con el resultado desfavorable y eso aumente la ansiedad del jugador.Tercera lesi�n en un a�o dif�cilMimado hasta el extremo desde que arranc� la concentraci�n, el 30 de mayo, ha ido cumpliendo los plazos y las pruebas m�dicas dicen que est� recuperado de su rotura fibrilar en el b�ceps femoral de la pierna izquierda. Ha sido la tercera lesi�n en un a�o dif�cil para �l, pero que, seg�n gente que est� cerca de �l, debe contribuir a su l�gico proceso de madurez. Y ponen el ejemplo de Leo Messi, muy proclive a las lesiones musculares en sus primeros a�os de carrera, hasta que cambi� los h�bitos. En su momento, el argentino modific� su dieta, se puso en manos de su nutricionista y prioriz� los ejercicios preventivos en el gimnasio y la rutina del sue�o. De ah� en adelante (era el a�o 2013-2014) apenas se volvi� a lesionar.Casi todas las estrellas del firmamento ya han aparecido. Algunas a lo bestia (Messi, Mbapp�, Kane o Haaland) y otras sin tanto ruido (Vinicius). Pero han aparecido. Y el f�tbol reclama a Lamine, que trata de asumir lo que va a pasar desde el domingo. Tiene 18 a�os, por lo que esta no es, ni mucho menos, su �ltima oportunidad. Al contrario, es la primera de varias que tiene por delante, al contrario que Cristiano y Messi, en su �ltimo baile con la Copa del Mundo. Pero eso no es consuelo para alguien tan competitivo como Lamine, que sali� de Rocafonda para verse ahora en Times Square. Todos los ojos se posan en �l.