La difusión del testimonio de una extrabajadora sexual que denunció presuntas situaciones de explotación, consumo de drogas y presencia de menores en el bar Wachitas reavivó el debate sobre las condiciones en las que se ejerce el trabajo sexual en Córdoba. Desde la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMAR), aseguraron que las situaciones relatadas no son nuevas y volvieron a reclamar una regulación de la actividad.

En diálogo con Punto a Punto Radio, Blanca Mendoza, integrante de la comisión de AMAR Córdoba, sostuvo que el testimonio de Carla coincide con denuncias que la organización viene realizando desde hace años. "Nosotras decimos que AMAR viene diciendo estas cosas hace muchísimos años. Hemos denunciado cuando supimos que había trata", afirmó.

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La dirigente remarcó que el sindicato diferencia el trabajo sexual ejercido por decisión propia de los delitos vinculados a la trata de personas y la explotación. "Siempre vamos a defender el trabajo sexual para personas mayores de 18 años que tengan una decisión propia", señaló.

Mendoza explicó que, si bien el trabajo sexual no está prohibido en Argentina, tampoco cuenta con un marco legal específico. "Tenemos un vacío legal que lo venimos reclamando hace más de 25 años", sostuvo.