La Selección argentina de fútbol inició la defensa de su corona con una contundente victoria por 3-0 ante Argelia en el Kansas City Stadium, en lo que significó el segundo mejor debut de su historia en una Copa del Mundo. El combinado dirigido por Lionel Scaloni resolvió con autoridad su primer partido del Grupo J, contrarrestando la presión alta del equipo africano que intentó incomodar en los primeros minutos y al que incluso le anularon un tanto por posición adelantada en el inicio del encuentro.
El contundente triunfo del conjunto albiceleste no solo le dio los primeros tres puntos a los capitaneados por Lionel Messi, sino que también rompió la racha negativa que acarreaba de sus estrenos más recientes, como el empate 1-1 ante Islandia en Rusia 2018 o la sorpresiva caída 2-1 frente a Arabia Saudita en Qatar 2022. Un posicionamiento claro y contundente de la selección nacional en contraste con otros conjuntos de gran prestigio, como España o Países Bajo, que tuvieron un primer encuentro mucho más apagado.
Este promisorio arranque ratifica el ciclo dorado de un plantel que, bajo la conducción de Scaloni, ha conseguido una consistencia internacional envidiable tras haber conquistado de forma consecutiva la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar 2022 y la Copa América 2024. La jerarquía colectiva del equipo volvió a evidenciarse en suelo norteamericano mediante el despliegue defensivo de Lisandro Martínez, la firme conducción de Alexis MacAllister y Enzo Fernández en el mediocampo y la habitual dinámica de Rodrigo De Paul para abastecer el ataque.










