Los retos y oportunidades que marcarán el futuro en el sector arrocero fueron analizados este jueves, 18 de junio del 2026, en el foro organizado por Carhuatech. Durante el encuentro, los actores de la cadena productiva abordaron diversos temas estratégicos para la actividad, entre ellos, la posible llegada del fenómeno del Niño.“Nos encontramos ante escenarios complejos que exigen preparación, innovación y capacidad de adaptación, entre ellos destaca la alta posibilidad del impacto del fenómeno del Niño, un evento climático que históricamente ha puesto a prueba la resiliencia de nuestros productores, afectando rendimientos, infraestructura y planificación agrícola”, dijo el gerente de Carhuatech, Augusto Carhuallanqui, en el Centro de Convenciones de la Universidad Espíritu Santo (UEES), lugar en donde se realizó el foro. PublicidadNo obstante, señaló que cada desafío también trae una oportunidad, como la de fortalecer los sistemas de riesgo, incorporar nuevas tecnologías, optimizar los recursos disponibles y construir un sector agropecuario más competitivo, eficiente y sostenible. “Hoy nos convoca precisamente ese propósito, transformar la incertidumbre en estrategia y el conocimiento en acciones concretas”, enfatizó. Carhuatech es una empresa peruana que cuenta con presencia en Ecuador desde finales del 2025 y se dedica a la fabricación y comercialización de máquinas añejadoras artificiales de arroz. Además, brinda asesoría, diseño y comercialización de equipos para proyectos agroindustriales.Como parte de los invitados al foro estuvieron representantes de la Corporación de Industriales Arroceros del Ecuador (Corpcom). Su presidente, Juan Pablo Zúñiga, indicó que como meta inmediata de la cadena y en función de un trabajo articulado entre el sector público y el privado tienen el reto de subir la producción inmediata por hectárea a siete toneladas de arroz cáscara (paddy) en una primera fase. PublicidadPublicidadCon ese objetivo, dijo que aumentaría la producción a 1′960.000 toneladas, con lo cual se producirían 1′080.000 toneladas de arroz pilado, generaría un excedente de aproximadamente 300.000 toneladas de arroz pilado que, a través de una gestión de apertura de nuevos mercados externos, representaría divisas adicionales al país por concepto de exportación de $ 200′000.000. Por otro lado, en representación del prefecto del Guayas, Carlos Encalada, estuvo la viceprefecta Ana María Gallardo. Encalada, a través de un video, ratificó su compromiso con el sector arrocero, al que considera “clave para el desarrollo y la productividad” de la provincia. Gallardo indicó que los desafíos y oportunidades se comprenden mejor escuchando a quienes lo siembran, lo cosechan, lo procesan, lo comercializan y lo consumen. “Guayas concentra aproximadamente el 25 % de la población nacional y es uno de los principales motores de la economía del Ecuador, aportando al 30 % del producto interno bruto (PIB)”. Citando cifras del censo realizado por la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil para la Prefectura en 2025, comentó que existe en el sector arrocero alrededor de 177.000 hectáreas cultivadas, aproximadamente 54.000 unidades de producción agropecuaria y cerca de 50.000 productores vinculados a esta actividad, de los cuales entre el 70 % y 80 % poseen menos de cinco hectáreas.Como apoyo al sector, subrayó que trabajan en diversos programas, entregando insumos, semillas certificadas, bono agrícola solidario, en los que se han destinado más de $ 14 millones en beneficio de más de 25.000 productores, y la proyección que tienen es llegar a otros 20.000 productores no solo con esos programas, sino también con iniciativas de asistencia técnica, innovación, educación financiera y buenas prácticas agrícolas.Publicidad“Sabemos que atender las necesidades del presente es prepararnos para el futuro y hoy el sector tiene importantes oportunidades para llegar a los mercados internacionales, gracias a los protocolos fitosanitarios ya homologados en esos mercados”, dijo Gallardo. Señaló que exportar no consiste únicamente en abrir nuevos destinos, sino identificar dónde se puede competir mejor, dónde existe una demanda sostenida y cómo responder con calidad, sostenibilidad y valor agregado. “El presente y futuro del sector arrocero pasa por una mayor articulación de todos los actores, porque las grandes transformaciones no se construyen de manera aislada, se construyen a través de alianzas, de intercambio de conocimiento y una visión compartida de desarrollo”. (I)