Carlos Alberto Fernández | Vigo (EFE).- Veinticuatro horas después de autoeditar su primera novela, ‘Hydra’, el libro se había viralizado entre sus seguidores en las redes sociales y el teléfono de la creadora de contenido Irene Nortes (Madrid, 1999) echaba humo por los mensajes del público y los de las editoriales dispuestas a contratar una propuesta «fresca y con temas contemporáneos» dirigida, especialmente, a veinteañeros como ella.
Aquello fue el 23 de marzo y, según explica a EFE de gira por Vigo, el proceso fue «muy fugaz» y con un ritmo «frenético»: no le «dio tiempo como tal a disfrutar del autopublicado», de «presentar al mundo» ese «bebé» que sacó por sí misma. Su texto subió como la espuma en las listas y «al día siguiente tenía un montón de correos electrónicos y teléfonos a los que llamar».
Abrumada, vivió aquella semana «muy intensamente», consciente de que dar el salto a una editorial era una «oportunidad increíble». Ahora, bajo el sello de Suma, de Penguin Random House, el fenómeno de ‘Hydra’ ha llegado a las librerías y lo ha hecho, además, fiel a la versión editada por su autora, algo que le «gustó mucho».
Una portada pintada por ella a acrílico sobre lienzo
No esperaba, por ejemplo, que mantuvieran la portada que ella había pintado a acrílico sobre lienzo, y simplemente hubo algunos retoques, como cambiar la palabra ensaimada por la griega bougatsa, un pastel típico de la cocina de Grecia, el país donde está ambientada la novela.










