La presión de Estados Unidos contra las redes de narcotráfico que operan desde Costa Rica alcanzó al fútbol con la captura, este miércoles, de Wilder Eusse Osorio, presidente del club Municipal Liberia de la liga mayor del país centroamericano. Se le acusa de integrar una banda cuyas operaciones estaban, desde tiempo atrás, en la mira de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés). El equipo es dirigido por el exjugador paraguayo José Saturnino Cardozo, de amplia carrera deportiva en México como delantero y director técnico.Eusse Osorio, colombiano nacionalizado costarricense, fue capturado por las autoridades locales ante el requerimiento de Estados Unidos. Se suma así a la lista de sospechosos extraditables que comenzó con el abogado Celso Gamboa, a quien culpan de operaciones de trasiego de cocaína después de haber sido ministro de Seguridad y magistrado de la Corte Suprema de Justicia. Son 23 los costarricenses pedidos por las autoridades estadounidenses tras una reforma legal aprobada en 2025, como parte de las medidas para combatir a las bandas de narcotráfico y lavado de dinero, causantes de la mayor ola de violencia en un país que históricamente se preció de su seguridad y tranquilidad.“La acusación le atribuye dos delitos de conspiración para fabricar y distribuir cocaína, con la intención de introducirla illegalmen en territorio estadounidense”, dijo la Fiscalía General de la República en un comunicado sobre el hombre que solía aparecer en los medios como un empresario inversionista en el negocio del fútbol con el club Liberia, basado en la provincia de Guanacaste, al noroeste de Costa Rica. Aparecía con alguna frecuencia en las páginas deportivas gracias a los méritos del equipo, que en el último torneo llegó a las instancias semifinales.El sospechoso llegó a Costa Rica en 2009 y entró en negocios de combustibles e inmobiliarios, según reseñas de la prensa deportiva. Logró un espacio en el mundo del fútbol en 2023 al presentarse como presidente e inversionista del club recién ascendido a la Primera División, y poco tiempo después anunció la contratación sorpresiva del exgoleador Cardozo.Ahora el Municipal Liberia vuelve a los titulares, pero por motivos extradeportivos. A Eusse, conocido con los alias de “El soldado” y “El tío” en las estructuras señaladas por las autoridades judiciales, lo esperan en el Distrito Este de Texas, donde también se tramita la acusación contra Celso Gamboa, extraditado en marzo. La acusación formal entró el 10 de junio y bastó una semana para coordinar con las autoridades costarricenses la captura del empresario en San José, ejecutada en la tarde del miércoles cuando se dirigía a una reunión de la Unión de Clubes de Fútbol de la Primera División (Unafut).El club publicó de inmediato un mensaje en defensa de su dirigente. “Ha hecho un trabajo impecable, acompañando el crecimiento del Municipal Liberia con responsabilidad, compromiso y apego a la legalidad en todo momento”, dice la comunicación. Mientras tanto, la estructura futbolística del país mira con expectativa un nuevo golpe a su imagen, pues en el pasado ha habido sospechas de lavado de dinero en ciertos clubes, como ocurrió con Limón Black Star, un equipo de la segunda división nacional en el que invirtió dinero sucio el exministro Gamboa, según informes del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.La Federación Costarricense de Fútbol (FCRF) informó de que en días recientes emitió al club Liberia una advertencia al detectar inconsistencias en la información financiera y legal que comprometen la transparencia financiera del equipo, asuntos que aún están pendientes para obtener la licencia para el próximo torneo.El dirigente deportivo del Municipal Liberia aparece mencionado en un expediente penal de la Fiscalía de Costa Rica junto a un empresario capturado un mes atrás en su casa de lujo en una zona exclusiva del municipio de Escazú, al oeste de la capital, donde también vive Eusse, publicó el diario local La Nación. La solicitud de extradición entra en trámites formales y debe superar requisitos como la garantía de no dictar cadena perpetua, pena de muerte ni condenas de más de 50 años, el máximo permitido por la ley costarricense. El fiscal general, Carlo Díaz, informó de que intentarán suspender los procesos penales pendientes que tiene Eusse en el país para permitir una pronta extradición hacia Estados Unidos.“Hemos venido trabajando muy fuerte con la DEA para detener a una serie de personas que serían extraditadas hacia Estados Unidos”, dijo Michael Soto, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), sobre las operaciones conjuntas que pretenden contener la expansión del negocio de bandas criminales que utilizan a Costa Rica como punto de almacenamiento, ruta de paso y distribución hacia mercados del hemisferio norte, así como mercado local.