Contenido automatizadoFundación busca repoblar la Patagonia rural Foto: iStock / Google Maps.PERIODISTA18.06.2026 11:39 Actualizado: 18.06.2026 11:39 18.06.2026 11:39 Actualizado: 18.06.2026 11:39

Productores, pobladores y profesionales vinculados al desarrollo territorial impulsan la Fundación Patagonia Rural Sustentable (Fprs), una iniciativa que busca revertir el despoblamiento de las áreas rurales de la Patagonia. El proyecto propone reinstalar al menos 150 familias en los próximos tres años mediante la diversificación productiva, la incorporación de tecnología, la gestión sustentable de los recursos y la recuperación de conocimientos históricos vinculados al trabajo en el campo.Una iniciativa para recuperar población y actividad económicaLa Fundación Patagonia Rural Sustentable nació con el objetivo de demostrar que la producción agropecuaria, la conservación de los recursos naturales, la investigación científica y el desarrollo social pueden complementarse. Etre sus metas figura la creación de nodos productivos y el fortalecimiento de actividades como la ganadería regenerativa, la producción de fibras naturales, el turismo rural, la elaboración de alimentos con identidad regional, las energías renovables y la economía del conocimiento. LEA TAMBIÉN Rafael Martínez de Sanzo, uno de los impulsores de la iniciativa, sostiene que el principal desafío es revertir una tendencia que se ha profundizado durante décadas en distintas regiones de Santa Cruz. “El sueño es que se repueble la Patagonia”, afirmó. Martínez de Sanzo llegó por primera vez a la estepa santacruceña hace más de treinta años. Junto a su hermano adquirió los establecimientos El Delfín y Sierra Andía, ubicados sobre la ruta provincial 37, en el noroeste de la provincia. Desde entonces ha sido testigo de los cambios demográficos y productivos de la región.“Me enamoré de esa inmensidad”, recordó sobre su vínculo con el paisaje patagónico. Con el paso del tiempo observó tanto la disminución de la población rural como la permanencia de productores que continúan apostando por la actividad agropecuaria en condiciones climáticas exigentes.Pequeñas intervenciones con impacto productivoUno de los conceptos centrales de la propuesta consiste en realizar mejoras estratégicas sobre una pequeña porción de los establecimientos rurales para aumentar la estabilidad de los sistemas productivos.“Creemos que no hace falta transformar por completo una estancia de 20.000 hectáreas para cambiar su futuro. Intervenir estratégicamente entre el 0,1 % y el 0,5 % de la superficie puede generar beneficios desproporcionados cuando esas áreas se destinan a reservas forrajeras, infraestructura hídrica o innovación productiva”, explicó Martínez de Sanzo.La Patagonia rural. Foto:Google maps.Entre los ejemplos mencionados por la fundación figura la implantación de alfalfa bajo riego o la producción de cultivos forrajeros destinados a generar reservas estratégicas para enfrentar sequías o inviernos rigurosos. Según los promotores del proyecto, estas medidas pueden mejorar la supervivencia de los rodeos y reducir la vulnerabilidad frente a eventos climáticos adversos.“En una estancia de 20.000 hectáreas, esas 50 hectáreas representan apenas el 0,25 % del predio, pero podrían incrementar la estabilidad del sistema productivo, mejorar la supervivencia de vientres y sostener mayores niveles de receptividad durante años críticos”, señaló. LEA TAMBIÉN La recuperación de conocimientos tradicionalesLa iniciativa también pone el foco en la recuperación de prácticas históricas vinculadas al trabajo rural. Entre ellas se destacan el cultivo de alfalfa y diversas técnicas de manejo desarrolladas por generaciones de productores patagónicos.“Esto debe hacerse de la mano de quienes lo crearon y sostuvieron hasta estos días. El sueño no está perdido, está vivo”, expresó Martínez de Sanzo.El proyecto quiere atraer a 150 familias. Foto:iStockLa fundación busca combinar esos saberes con herramientas tecnológicas actuales para promover sistemas productivos diversificados que incluyan ovinos, bovinos, caprinos y camélidos, además de actividades vinculadas al turismo, la energía renovable y los mercados ambientales.Los integrantes de la organización sostienen que el desarrollo productivo puede coexistir con la protección de los recursos naturales. María Palacios, geóloga y miembro de la fundación, destacó la importancia de reconocer el papel histórico de los productores en la construcción de la identidad regional.“Rescatamos la historia de Santa Cruz, forjada por ganaderos que poblaron la región en condiciones climáticas extremas y realizaron grandes esfuerzos, como arreos de dos años, para establecerse”, afirmó.El agua como factor clave para el arraigoLa disponibilidad de agua aparece como uno de los elementos centrales para el desarrollo productivo y la permanencia de las familias en el territorio.Sandro Heinze, productor de Puerto San Julián y miembro de una familia dedicada a la actividad agropecuaria, señaló: “Nuestro sueño como familia es volver a producir en estas 60.000 hectáreas junto a mi hijo, y que el día de mañana también pueda sumar a mis nietos”. LEA TAMBIÉN El productor agregó que “la clave está en el agua: donde hay agua, hay pasturas, y donde hay pasturas se abren muchas oportunidades”. También sostuvo que “invertir en agua es invertir en el futuro de quienes producen y de quienes viven de la tierra”.Según sus fundadores, la propuesta apunta tanto a quienes actualmente desarrollan actividades productivas como a descendientes de antiguos pobladores rurales y jóvenes de otros países interesados en construir un proyecto de vida fuera de los grandes centros urbanos.La Nación (Argentina) / GDA. Más noticias en EL TIEMPO*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de La Nación (GDA), y contó con la edición y revisión de la periodista. Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.