Actualizado a las 17:11h.
Pensar demasiado en lo que puede pasar es algo habitual. Muchas veces imaginamos escenarios peores de los que finalmente ocurren y acabamos sufriendo antes de tiempo por problemas que quizá nunca llegan. Aunque pueda parecer un comportamiento destructivo, este fenómeno tiene una explicación neurológica.
Sobre este tema ha hablado Ana Ibáñez, neurocientífica y divulgadora que comparte en redes sociales distintos consejos relacionados con el funcionamiento del cerebro. En una intervención reciente en el podcast La fórmula del éxito, dirigido por Uri Sabat, explica por qué nuestra mente tiende a exagerar los problemas y a llevarnos, muchas veces, hacia la preocupación.
El cerebro, nuestro peor enemigo
Según Ibáñez, el cerebro no siempre trabaja para acercarnos a lo que nos hace más felices, sino a lo que interpreta como más seguro. «Biológicamente, lo primero que tenemos que saber es que está programado para ser bastante nuestro peor enemigo», afirma. La razón, explica, es que «siempre va a buscar y va a priorizar aquello que te mantiene en un lugar seguro».









