El departamento colombiano del Valle del Cauca adoptó nuevas restricciones al uso del agua ante el avance del fenómeno del Niño, que ya se siente en la región con intensas olas de calor, resequedad de la vegetación y un aumento en el consumo de agua y energía eléctrica.
Con el objetivo de prevenir una posible escasez de recursos y reducir el riesgo de incendios forestales, la gobernadora Dilian Francisca Toro firmó el decreto 0777 de 2026, que establece medidas de control y vigilancia durante la temporada de menores precipitaciones.Entre las disposiciones más destacadas figura la prohibición de utilizar agua potable para actividades consideradas no esenciales, como el lavado de fachadas y vehículos, el riego de jardines y zonas verdes y el llenado de piscinas y estanques ornamentales.
La normativa también prohíbe el desvío, represamiento o embalse de aguas que impida su curso natural, así como las quemas abiertas en zonas rurales sin autorización ambiental.Daniela Vanegas, secretaria encargada de Gestión del Riesgo del Valle del Cauca, informó que se emitieron alertas tempranas para que los municipios activen de inmediato sus planes de contingencia frente a amenazas como la escasez de agua potable, los incendios forestales y las altas temperaturas.El gobierno departamental también puso en marcha un acompañamiento técnico en los 42 municipios del Valle para actualizar los protocolos de emergencia y fortalecer la capacidad de respuesta de las autoridades locales.Por su parte, las Empresas Municipales de Cali (Emcali) activaron desde mayo su protocolo de estiaje para enfrentar el verano intenso y evitar posibles racionamientos.















