Actualizado Jueves,

junio

15:52La televisi�n turca se viste de luto, y esta vez el guion no tiene un final feliz. La actriz Ece Irtem ha fallecido de forma repentina a los 35 a�os. Una edad insultante para despedirse. El brillo de esos ojos magn�ticos que conquistaron a la audiencia en El juego de mi destino (Kaderimin Oyunu), P�jaro so�ador (Erkenci Ku) se ha apagado demasiado pronto o Pecado original, la serie emitida en Antena 3.La actrriz acababa de soplar las velas de su 35� cumplea�os apenas 24 horas antes de su fallecimiento. Hab�a regresado hac�a pocos d�as de unas vacaciones en Tailandia,. Nada hac�a presagiar que este lunes, al mediod�a y en su domicilio del distrito de Kadk�y en Estambul, su coraz�n se parar�a. Seg�n el comunicado de su abogado, Ugur G�kkoyun, la actriz sufri� un repentino ataque al coraz�n mientras se encontraba en su hogar acompa�ada de su madre. Fue ella quien dio la voz de alarma a los servicios de emergencia, pero nada se pudo hacer. Ece Irtem no era una actriz de paso; era de las que se quedaban en la retina del espectador. En un universo televisivo como el de las ficciones turcas, donde los arquetipos suelen ser de trazo grueso -la buena es un �ngel y la mala es el mism�simo demonio-, ella lograba algo casi imposible: dotar de humanidad, estilo y un magnetismo arrollador a personajes que, sobre el papel, deb�amos odiar.Aunque su carrera comenz� a fraguarse a�os antes tras graduarse en la Universidad de Akdeniz, el gran p�blico internacional la descubri� gracias a peque�os, pero jugosos papeles en fen�meno de las series turcas.Su capacidad para sostener la mirada a las grandes estrellas del 'star-system' otomano la convirti� en una secundaria de lujo, de esas que levantan una escena con solo un gesto o una r�plica mordaz.M�s all� de la obvia y tr�gica juventud a la que se ha dio, es que Ece Irtem se encontraba en ese momento dulce en el que la industria empieza a tomarte en serio. Ten�a 35 a�os. Estaba en la edad perfecta para dar el salto definitivo, para que le llovieran esos papeles protagonistas que exigen madurez interpretativa y que ella, sin duda, estaba m�s que preparada para asumir.La onda de choque tras su muerte ha dinamitado los plat�s de Estambul. Las redes sociales no han tardado en convertirse en un altar de incredulidad y dolor, capitaneado por los propios compa�eros que compartieron foco y camerino con ella.Uno de los mensajes m�s sentidos -y que m�s ha resonado a nivel internacional- ha sido el de Can Yaman, con quien coincidi� en la comedia rom�ntica El hombre equivocado. El actor recurri� a sus redes para colgar una imagen en blanco y negro junto a ella.Productoras como Gold Film (detr�s del �xito de Mundos opuestos, donde dio vida a Isil) emitieron sentidos comunicados pidiendo "misericordia y fortaleza para su afligida familia", mientras compa�eros de reparto, como Sila T�rkoglu, se sumaban a una riada de condolencias que denota el cari�o que sembr� en los sets la actriz.Feyza Civelek, compa�era y amiga �ntima de Irtem, la record� con un sentido mensaje en sus redes sociales: "Mi querida Ecem. Todav�a no puedo creer que te hayas ido de este mundo. Eras muy valiosa y muy especial para m�. Siempre lo seguir�s siendo". Por su parte, el actor Serkay T�t�nc� mandaba un mensaje pidiendo "condolencias a su familia y seres queridos y que descanses en el cielo". El equipo de Mundos opuestos (Kzlck erbeti), la serie que la encumbr� como una de las grandes promesas de la pantalla interpretando a Isil, suspendi� moment�neamente las declaraciones promocionales en se�al de duelo.Nacida en Sivas en 1991, Ece no era un producto de cat�logo. Era una mujer con formaci�n: se gradu� en 2014 en el Departamento de �pera y Canto de la Universidad Yaar, para despu�s pulirse como actriz en el Centro Cultural Sadri Alk. Sab�a lo que era educar la voz, proyectar y dominar el escenario.El cuerpo de la actriz ser� trasladado a Esmirna, la ciudad costera donde se cri�, para recibir sepultura en la intimidad familiar. Estambul pierde una estrella de televisi�n, una mujer que cantaba �pera y dominaba el drama con la misma facilidad con la que la vida le ha girado la cara.