ColumnistasLos costarricenses no pueden darse el lujo de vivir divididos en bandos que se desprecian mutuamente. La seguridad, la educación, la salud pública, las listas de espera, la pobreza y la democracia no se resuelven con odio, humillación ni descalificaciónEscuchar18 de junio 2026, 06:30 a. m.Construyamos esperanza; digamos NO a los discursos de odio. (Shutterstock/Imagen) Juan José Romero ZúñigaAcadémico universitario con 30 años de experiencia en docencia, investigación y extensión. En la actualidad, es académico de tiempo completo en la Universidad Nacional (su alma máter), y en la Universidad de Costa Rica. En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.
La política del odio nos está pasando la factura. Digamos ¡no más!
Cada 18 de junio, por proclama de las Naciones Unidas, se conmemora el Día Internacional para Contrarrestar el Discurso de Odio. No debería ser una fecha más, y mucho menos para la Costa Rica de hoy







